Jueves, 20 de agosto.
Redacción
La Guardia Civil investiga a una persona como presunta autora de un delito de daños intencionados en un establecimiento de autoservicio en nuestro municipio, unos hechos que habrían provocado pérdidas económicas de alrededor de 7.000 euros.
La investigación, desarrollada por agentes de la Guardia Civil de Agüimes, permitió identificar al presunto responsable después de analizar los indicios obtenidos durante la inspección del establecimiento y recopilar información relacionada con el entorno de los hechos.
Los daños se produjeron a principios del pasado mes de junio, cuando el responsable del negocio detectó importantes desperfectos en distintas instalaciones y elementos necesarios para el desarrollo habitual de la actividad.
Los desperfectos afectaron de forma significativa al funcionamiento del establecimiento y provocaron pérdidas económicas tanto por el coste de las reparaciones como por la interrupción temporal de la actividad.
Tras conocer los hechos, la Guardia Civil de Agüimes inició las pesquisas para determinar cómo se habían producido los daños y quién podía encontrarse detrás de ellos, trabajando los agentes desde el principio con la hipótesis de que los desperfectos habían sido ocasionados de manera deliberada y con la intención de perjudicar al negocio.
La investigación incluyó una inspección ocular, el análisis de los indicios recogidos y el estudio de diferentes informaciones relacionadas con el entorno de los hechos, actuaciones que permitieron reconstruir la secuencia de lo ocurrido y descartar otras posibles hipótesis.
Las gestiones realizadas por los agentes, entre ellas la verificación de diferentes informaciones y el contraste de los datos obtenidos, permitieron identificar al presunto autor e iniciar formalmente su investigación a principios de agosto.
Según las pesquisas, los daños habrían sido provocados de forma consciente y voluntaria, y la investigación apunta además a que el objetivo no habría sido obtener un beneficio económico directo, sino causar un perjuicio al establecimiento y dificultar su actividad.
Los agentes lograron reunir los indicios necesarios para esclarecer los hechos y evitar que pudieran producirse nuevas acciones similares contra el mismo negocio.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Telde, donde el investigado queda a disposición de la autoridad judicial.
La investigación, desarrollada por agentes de la Guardia Civil de Agüimes, permitió identificar al presunto responsable después de analizar los indicios obtenidos durante la inspección del establecimiento y recopilar información relacionada con el entorno de los hechos.
Los daños se produjeron a principios del pasado mes de junio, cuando el responsable del negocio detectó importantes desperfectos en distintas instalaciones y elementos necesarios para el desarrollo habitual de la actividad.
Los desperfectos afectaron de forma significativa al funcionamiento del establecimiento y provocaron pérdidas económicas tanto por el coste de las reparaciones como por la interrupción temporal de la actividad.
Tras conocer los hechos, la Guardia Civil de Agüimes inició las pesquisas para determinar cómo se habían producido los daños y quién podía encontrarse detrás de ellos, trabajando los agentes desde el principio con la hipótesis de que los desperfectos habían sido ocasionados de manera deliberada y con la intención de perjudicar al negocio.
La investigación incluyó una inspección ocular, el análisis de los indicios recogidos y el estudio de diferentes informaciones relacionadas con el entorno de los hechos, actuaciones que permitieron reconstruir la secuencia de lo ocurrido y descartar otras posibles hipótesis.
Las gestiones realizadas por los agentes, entre ellas la verificación de diferentes informaciones y el contraste de los datos obtenidos, permitieron identificar al presunto autor e iniciar formalmente su investigación a principios de agosto.
Según las pesquisas, los daños habrían sido provocados de forma consciente y voluntaria, y la investigación apunta además a que el objetivo no habría sido obtener un beneficio económico directo, sino causar un perjuicio al establecimiento y dificultar su actividad.
Los agentes lograron reunir los indicios necesarios para esclarecer los hechos y evitar que pudieran producirse nuevas acciones similares contra el mismo negocio.
Las diligencias instruidas por la Guardia Civil han sido remitidas a la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Telde, donde el investigado queda a disposición de la autoridad judicial.
