18 de agosto de 2026

La Operación Intelsat finaliza con dos detenidos y cuatro investigados por el robo de cobre en las instalaciones de Telefónica en La Goleta

 Martes, 18 de agosto.

Redacción

La Guardia Civil de Gran Canaria ha culminado la Operación Intelsat, una investigación que ha permitido desarticular una red dedicada al robo continuado de cableado de cobre, su falsificación documental y posterior venta a empresas recuperadoras. 
La actuación se ha saldado con dos personas detenidas y otras cuatro investigadas por distintos delitos.
La investigación se inició en el marco del Plan Nacional contra el Robo de Cobre, después de que el Equipo ROCA detectara, durante las inspecciones de los registros de empresas gestoras de residuos, la venta masiva de cobre por parte de un particular, contabilizándose un total de 2.120 kilos de material.
Los agentes analizaron las características del metal y comprobaron que se trataba de cableado de telecomunicaciones restringido, por lo que tras contactar con la empresa perjudicada, confirmaron que estaba sufriendo robos continuados en su Estación Satelital, ubicada en La Goleta.
El valor del cobre sustraído y de los daños ocasionados para reponer la infraestructura esencial asciende a 71.443 euros.
Durante las pesquisas, la Guardia Civil controló las ventas realizadas en distintas chatarrerías de Gran Canaria y revisó las cámaras de seguridad, pudiendo así constatar que detrás de los robos había un grupo organizado que utilizaba furgonetas industriales de alquiler para transportar las grandes cantidades de material sustraído.
La investigación permitió además descubrir que los autores continuaron entrando en las instalaciones para hacerse con nuevas pletinas y más cableado, y ante esta situación, los agentes coordinaron un operativo con el Puesto Principal de Agüimes que permitió interceptar una furgoneta el pasado mes de junio, detener a uno de los integrantes e incautar un sello fraudulento.
Este cuño era utilizado por la red para elaborar justificantes falsos de procedencia y simular ante las básculas de las empresas recuperadoras que el material tenía un origen legal. 
La investigación también puso el foco sobre una de las empresas recuperadoras, ya que según la Guardia Civil, parte de su personal continuó comprando el material sustraído a sabiendas de que la investigación policial ya estaba en marcha.
Los agentes consideran que los trabajadores ignoraron deliberadamente el origen ilícito del cobre, cuyo comercio está restringido para particulares, facilitando así el beneficio económico de los autores y pudiendo haber incurrido en un presunto delito de receptación como persona jurídica.
La Operación Intelsat concluye con dos detenidos y cuatro investigados, de los que dos de ellos están relacionados con los presuntos delitos continuados de robo con fuerza, falsedad documental y estafa, mientras que otros dos empleados de la chatarrería están siendo investigados por un presunto delito de receptación.