Domingo, 20 de septiembre.
Redacción
A veces, las ideas que terminan convirtiéndose en un proyecto útil para muchas personas nacen de una necesidad que aparece dentro de casa.
Es el caso de MiFibro, una aplicación desarrollada por Mateo Ricci, vecino uruguayo del Cruce de Arinaga, con un objetivo muy concreto: facilitar a las personas con fibromialgia el registro y seguimiento de sus síntomas.
La historia comenzó con su propia familia, cuando Ricci buscaba una manera sencilla de ayudar a su madre a llevar un registro más preciso de los episodios de dolor y de la evolución de los síntomas.
Con el tiempo, aquella herramienta de uso familiar fue creciendo hasta convertirse en una aplicación (mifibro.com) que ahora puede utilizar cualquier persona interesada.
Para quienes conviven con una enfermedad crónica, explicar en una consulta médica cómo han evolucionado los síntomas durante las últimas semanas no siempre resulta sencillo: ¿Cuántos días hubo dolor intenso? ¿Dónde dolía? ¿Había también fatiga, rigidez o migraña? ¿Ha cambiado la situación respecto al mes anterior?
MiFibro intenta convertir esas sensaciones y recuerdos en información registrada y organizada, pues la aplicación permite indicar diariamente el nivel de dolor, utilizando una escala de 0 a 10, señalar las zonas afectadas y registrar síntomas como fatiga, rigidez, migraña o niebla mental.
La herramienta está diseñada además para que el registro sea rápido y sencillo, algo especialmente importante durante los días en los que el dolor o el cansancio dificultan incluso tareas cotidianas.
Una de las principales funciones de MiFibro es la posibilidad de generar informes en PDF a partir de los datos registrados, por lo que el historial puede acompañar a la persona durante una consulta médica y ayudarle a explicar de una forma más estructurada cómo ha evolucionado su sintomatología.
La aplicación también incorpora un cuestionario de impacto basado en los modelos FIQ y FIQR., aunque MiFibro aclara que esta adaptación está orientada al seguimiento personal y no sustituye las herramientas de evaluación clínica ni el criterio de los profesionales sanitarios.
El objetivo, por tanto, no es diagnosticar ni tratar la fibromialgia, sino facilitar el registro de información que pueda resultar útil para la propia persona y para su seguimiento médico.
Otro de los elementos destacados del proyecto es que las funciones básicas pueden utilizarse gratuitamente y sin publicidad, sin necesidad de crear una cuenta.
Según la información publicada sobre MiFibro, los datos de la versión gratuita se almacenan en el propio dispositivo, aunque también existe una modalidad opcional que incorpora copia de seguridad cifrada y sincronización entre dispositivos.
Detrás de MiFibro no hay una gran compañía tecnológica ni una multinacional sanitaria, sino un proyecto independiente desarrollado por un vecino del Cruce de Arinaga, Mateo Ricci.
El propio origen de la aplicación explica buena parte de su filosofía: una herramienta que nació para resolver un problema concreto dentro de una familia y que posteriormente se abrió a otras personas que afrontan una situación similar.
En una enfermedad caracterizada por síntomas que pueden variar considerablemente de un día para otro, tener un registro ordenado puede ayudar a transformar recuerdos dispersos en una visión más clara de la evolución personal.
Es el caso de MiFibro, una aplicación desarrollada por Mateo Ricci, vecino uruguayo del Cruce de Arinaga, con un objetivo muy concreto: facilitar a las personas con fibromialgia el registro y seguimiento de sus síntomas.
La historia comenzó con su propia familia, cuando Ricci buscaba una manera sencilla de ayudar a su madre a llevar un registro más preciso de los episodios de dolor y de la evolución de los síntomas.
Con el tiempo, aquella herramienta de uso familiar fue creciendo hasta convertirse en una aplicación (mifibro.com) que ahora puede utilizar cualquier persona interesada.
Para quienes conviven con una enfermedad crónica, explicar en una consulta médica cómo han evolucionado los síntomas durante las últimas semanas no siempre resulta sencillo: ¿Cuántos días hubo dolor intenso? ¿Dónde dolía? ¿Había también fatiga, rigidez o migraña? ¿Ha cambiado la situación respecto al mes anterior?
MiFibro intenta convertir esas sensaciones y recuerdos en información registrada y organizada, pues la aplicación permite indicar diariamente el nivel de dolor, utilizando una escala de 0 a 10, señalar las zonas afectadas y registrar síntomas como fatiga, rigidez, migraña o niebla mental.
La herramienta está diseñada además para que el registro sea rápido y sencillo, algo especialmente importante durante los días en los que el dolor o el cansancio dificultan incluso tareas cotidianas.
Una de las principales funciones de MiFibro es la posibilidad de generar informes en PDF a partir de los datos registrados, por lo que el historial puede acompañar a la persona durante una consulta médica y ayudarle a explicar de una forma más estructurada cómo ha evolucionado su sintomatología.
La aplicación también incorpora un cuestionario de impacto basado en los modelos FIQ y FIQR., aunque MiFibro aclara que esta adaptación está orientada al seguimiento personal y no sustituye las herramientas de evaluación clínica ni el criterio de los profesionales sanitarios.
El objetivo, por tanto, no es diagnosticar ni tratar la fibromialgia, sino facilitar el registro de información que pueda resultar útil para la propia persona y para su seguimiento médico.
Otro de los elementos destacados del proyecto es que las funciones básicas pueden utilizarse gratuitamente y sin publicidad, sin necesidad de crear una cuenta.
Según la información publicada sobre MiFibro, los datos de la versión gratuita se almacenan en el propio dispositivo, aunque también existe una modalidad opcional que incorpora copia de seguridad cifrada y sincronización entre dispositivos.
Detrás de MiFibro no hay una gran compañía tecnológica ni una multinacional sanitaria, sino un proyecto independiente desarrollado por un vecino del Cruce de Arinaga, Mateo Ricci.
El propio origen de la aplicación explica buena parte de su filosofía: una herramienta que nació para resolver un problema concreto dentro de una familia y que posteriormente se abrió a otras personas que afrontan una situación similar.
En una enfermedad caracterizada por síntomas que pueden variar considerablemente de un día para otro, tener un registro ordenado puede ayudar a transformar recuerdos dispersos en una visión más clara de la evolución personal.
