5 de octubre de 2026

La empresa alemana Oceanloop proyecta crear en Arinaga una granja de cría de mero gigante

 Lunes, 5 de octubre. 

Redacción

La empresa alemana Oceanloop ha asegurado un paquete de financiación de hasta 38,5 millones de euros para impulsar la producción en Europa de mero gigante (Epinephelus lanceolatus) mediante sistemas de recirculación de agua (RAS). 
La operación permitirá pasar de la actual fase comercial de pequeña escala a instalaciones industriales, primero con una nueva granja de unas 250 toneladas anuales en Kiel y, posteriormente, con un proyecto en Arinaga de hasta 2.000 toneladas con una granja en tierra.
El paquete financiero, según informa IPac Acuicultura, combina aportaciones de capital del Blue Revolution Fund de Hatch Blue y de Stolt Ventures, brazo inversor del grupo Stolt-Nielsen, con una línea de venture debt de 32 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI). 
Esta última cuenta con respaldo del programa europeo InvestEU y había sido acordada con anterioridad, aunque fue modificada en julio de 2026 para incorporar la producción de mero gigante dentro de los planes de expansión de Oceanloop.
La compañía ya produce mero gigante en su instalación terrestre de Strande, cerca de Kiel, donde inició las ventas comerciales en abril de este año a través de su empresa vinculada Honest Catch. 
La explotación actual tiene una capacidad aproximada de entre 20 y 30 toneladas anuales (otras previsiones de la compañía sitúan la producción en unas 20 toneladas en 2026 y alrededor de 40 en 2027) y ha servido para validar tanto el comportamiento biológico de la especie como la tecnología RAS desarrollada durante más de una década.
El siguiente paso será considerablemente mayor, ya que Oceanloop prevé comenzar antes de finalizar esta año la construcción junto a Kiel de una instalación con capacidad cercana a 250 toneladas anuales de mero gigante. 
Además de la producción comercial, la planta actuará como centro tecnológico y de formación para perfeccionar el sistema RAS, la gestión biológica, el software, el tratamiento del agua y los procedimientos operativos que posteriormente podrían replicarse en otras localizaciones.
El salto industrial llegará posteriormente a Gran Canaria, donde la empresa desarrolla su primer proyecto europeo a gran escala en la Zona Industrial de Arinaga, un planteamiento que contempla una primera fase de aproximadamente 1.000 toneladas anuales y una ampliación modular de al menos otras 1.000 toneladas. 
La compañía destaca entre las ventajas de la isla la disponibilidad de energía solar y eólica, el acceso a agua marina y la presencia de un ecosistema de investigación y empresas vinculadas a la acuicultura. 
El proyecto incluiría además un criadero propio destinado a reforzar la autonomía biológica de las futuras explotaciones.
La iniciativa canaria supone también un cambio de orientación respecto al proyecto original de Oceanloop, pues la instalación había sido planteada inicialmente para producir unas 2.000 toneladas de langostino mediante RAS, pero la empresa ha decidido centrar ahora sus explotaciones propias en el mero gigante. 
La construcción de la instalación comercial se sitúa actualmente en el horizonte de 2029, aunque el proyecto todavía se encuentra en fase de desarrollo.
La elección del mero gigante responde tanto a sus características biológicas como a su posicionamiento comercial. 
Investigaciones desarrolladas en Alemania dentro del proyecto OptiRAS han analizado su crecimiento en sistemas cerrados a diferentes densidades de cultivo, y los ensayos concluyeron que la especie mostró buenos resultados de crecimiento en RAS y que las densidades estudiadas (60, 80 y 100 kilos por metro cúbico) no produjeron diferencias apreciables en crecimiento, indicadores de estrés o apariencia externa. 
El estudio consideró que el mero gigante, ya cultivado en la región Asia-Pacífico, presenta potencial como especie acuícola de alto valor en Europa.
Los sistemas RAS (Recirculating Aquaculture Systems) permiten criar peces en instalaciones terrestres donde el agua se trata y reutiliza de manera continuada, haciendo posible controlar parámetros ambientales y de bioseguridad y gestionar los residuos con mayor precisión. 
Oceanloop combina ingeniería, tratamiento del agua, biología marina, sensores, software y seguimiento digital dentro de una plataforma que pretende estandarizar para futuras granjas. 
La entrada de inversores especializados y del BEI busca precisamente convertir esa experiencia tecnológica en un modelo replicable a escala comercial.
La operación supone así un nuevo paso en la diversificación de la acuicultura terrestre europea, hasta ahora muy asociada a proyectos de salmón, langostino y otras especies. 
Oceanloop pretende introducir el mero gigante como pescado blanco de alta gama para el mercado europeo, con producción estable durante todo el año y próxima a los centros de consumo. 
Si culminan los proyectos previstos en Alemania y Canarias, la compañía pasaría de las actuales decenas de toneladas a una producción potencial superior a las 2.000 toneladas anuales, convirtiendo además a Gran Canaria en la pieza principal de su expansión industrial en Europa.