9 de marzo de 2022

Colaboración: Para leer en la gran orilla de Ricardo Blanco

 Miércoles, 9 de marzo.                                                                                            

Victoriano Santana*

¿Qué hace posible que, tras once títulos sujetos a un género literario lleno de clichés —como es el de detectives— y sobrecargado de afines de la más variada calaña entre los escritores, lectores, editores y libreros, el duodécimo, fiel a las características de sus predecesores, sea acogido con toda clase de parabienes y, leído como se debe —con detenimiento y degustando cada instante y cada matiz—, reciba el más entusiasta de los aplausos y el más conmovedor regocijo por parte de unos lectores que, en el fondo, visto el proceso con la perspectiva que da el conocer las anteriores obras y no ignorando cómo suelen desarrollarse este tipo de narraciones, ya intuyen antes de empezar la lectura cómo va a terminar? ¿Qué hace posible que, tras once novelas protagonizadas por el ahora sesentón y huesudo Ricardo Blanco, Para morir en la orilla se haya convertido en un memorable producto literario que cumple sobradamente con lo que demandamos a una obra de esta naturaleza: que nos entretenga, sí, pero que nos dé algo que permita diferenciarla del resto de las del género, que nos dé cuanto nos ha de llevar a singularizarla y a pensar que es, junto con los otros títulos de la serie, una de las más queridas y apreciadas joyas de nuestra biblioteca particular?
La clave se llama José Luis Correa, el autor, el genio que ha conseguido aquello que yo siempre reclamo de una obra literaria para que sea ese objeto codiciado por la intemporalidad: que el valor del “cómo” se ha escrito esté por encima, muy por encima, de ese “qué” utilizado para las sinopsis y para el desarrollo de la trama en su despliegue de acciones, personajes, diálogos y descripciones; un “qué” que, en cierta medida, no deja de ser una suerte de pretexto para la articulación de un embriagador discurso más atento a la especial conexión que se busca con el lector que al deseo de desplegar frente a él un conjunto de aventuras sin más. Es Correa el factor que subyace detrás de todos esos «¿qué hace posible que?» cuyas respuestas apelan a una circunstancia que, en ocasiones, pasa inadvertida y que, a mi juicio, es sumamente relevante para entender la valía del producto literario: el renovado placer de las relecturas.
Me explico: por lo general, en una novela adscrita al género negro o como quiera que se denomine esa categoría bibliográfica donde habitan criminales y justicieros, el principal acicate suele situarse en la evolución de los personajes y los acontecimientos con vistas a un fin ya determinado, que no es otro que el hallazgo de las respuestas que explican el delito cometido. Encontrar la solución cierra el problema y finiquita la lectura. Si el centro de atención del texto gira alrededor de los hechos y no de cómo se han contado los sucesos, la obra en cuestión no será releída porque ya se ha satisfecho el placer de saber quién fue, cómo lo hizo y por qué, entre otras interrogantes. Las historias “negras”, en el fondo, son siempre iguales porque el mundo del crimen no varía: alguien hace algo que alguien padece. Los motivos también son igualmente simples: personales (envidia, odio…) y/o materiales (lucro, poder…). Despejadas las incógnitas, la razón de ser de la lectura como proceso informativo-lúdico desaparece.
En cambio, cuando las obras pueden volverse a leer una y otra vez sin que decaiga ni un ápice el gusto por lo que se está leyendo —como ocurre con toda la serie de Ricardo Blanco—, considero un motivo endeble justificar la relectura en la historia, en la anécdota, en el suceso y sus consecuencias. Es ahí donde se abre paso el narrador, esa voz en off que nos va conduciendo a lo largo de las páginas y que selecciona para nosotros lo que hemos de saber y lo que no; y, sobre todo (esto es muy importante), cuándo se ha de conocer. Cuantos asesinatos se aborden en el conjunto de títulos adscritos al género negro no dejan de ser eso, homicidios, acciones que implican la pérdida de la vida de personajes, ya sean principales, ya secundarios; lo que diferencia a unas obras de otras se halla en el cómo se refieren esos crímenes. Téngase en cuenta, además, que la lógica nos conduce a presuponer que la agencia de detectives, para poder sobrevivir, debe realizar muchas actividades (como la confirmación de infidelidades) que no son luego objeto de exposición alguna. Nuestro narrador, de todos los casos que atiende, nos selecciona aquel que considera idóneo para compartir y decide, además, cuándo hacerlo, fijando a su criterio la distancia temporal que desea mantener entre su discurso y la finalización de los hechos.
Dado, pues, que es el detective quien nos habla, creo que ya puedo sintetizar la duodécima de nuestro autor afirmando que es ante todo un embelesador monólogo en el que toma la palabra el investigador para contarnos, de un modo desenfadado, cercano y cargado de puntuales divagaciones, exégesis, dichos y gracejos cómo una vez estuvo indagando sobre dos cadáveres que aparecieron en la playa, lo que le llevó a mantener un contacto estrecho con inmigrantes recién llegados del Senegal y encerrados en un CIE, con el personal de un burdel de Arguineguín, con individuos corrompidos y metidos en asuntos de drogas y de trata de seres humanos; y cómo se vio envuelto en el secuestro de una menor que, a mi juicio, es lo más destacado de todo el conjunto de acontecimientos que se han ido concatenando a lo largo de la historia porque en la comisión de este delito ha podido tener culpa el propio Ricardo Blanco.
Gracias al conocimiento que tiene el protagonista de cómo ha rehecho su vida en otro lugar un significativo personaje de la novela, podemos deducir que la separación entre los sucesos y su exposición para que sean conocidos por los lectores es relativamente larga. ¿Cuánto? No se sabe. ¿Importa? En realidad, no; como tampoco es relevante el que no sepamos nada sobre el tiempo histórico del relato, aunque la mención a los móviles y a las redes sociales nos permita presuponer que se trata del siglo XXI. En algún momento, desconocemos cuándo, el narrador ha tomado la palabra para hablarnos. Lo ha hecho del mismo modo que lleva casi dos décadas haciéndolo y, quizás sin proponérselo, convenciéndonos de que tiene mimbres para otras dos e igualarse con ello, año arriba, año abajo, a la longevidad de la colección dedicada al comisario Jules Maigret de George Simenon, al que tan aficionado es el inspector Gervasio Álvarez, o a la de Miss Marple de Agatha Christie; y se ha pertrechado para dirigirse a nosotros con esa eficaz y certera artillería retórica que le ha dado Correa, una munición que lo ha terminado por convertir en un personaje tan atractivo que es imposible no sentirnos familiarizarnos con él hasta el punto de que cada arribada suya al puerto de las librerías se represente en la conciencia lectora que nos ampara como el feliz regreso del silencio de uno de los nuestros.
Reconozco que me llenó de júbilo la aparición este año (¡por fin!) de la novela porque me había hecho a la idea de que tras las de 2019 (La noche…) y 2020 (Las dos…) vendría en 2021 la que nos ocupa ahora. Tenía presente la secuencia anual que representaron: Nuestra Señora… (2012), Blue Christmas (2013), El verano… (2014) y Mientras seamos… (2015), que se vio interrumpida por el islote El detective… (2017); y no tuve en cuenta el orden de las cuatro primeras: Quince días… (2003), Muerte en… (2004), Muerte de… (2006) y Un rastro… (2009). Dentro de un orbe ficcional y despreocupándome de las posibles y reales decisiones editoriales y comerciales, estaba justificado el que no estuviera paginado y activo Ricardo Blanco en plena época de confinamiento: como nosotros y cualquiera de los nuestros, me lo imaginé encerrado en su casa y contemplando, por una parte, quizás con creciente irritación y con la maquinaria de las sospechas funcionando al máximo, cómo se estaban enriqueciendo no pocos comisionados con los tejemanejes de las subvenciones a dedo para comprar material sanitario (mascarillas, por ejemplo); y, por la otra, masticando tachas y esperando el momento oportuno para ir detrás de los responsables políticos que, entre otras iniquidades, abandonaron a muchos ancianos en sus residencias para que el COVID-19 acabara con ellos.
Recrear al personaje en una situación como la que vivimos con la pandemia no deja de ser una consecuencia propia de cómo el producto forma parte de nuestro particular ámbito de referencias culturales. Lo que sentimos los lectores hacia él y, por extensión, hacia su mundo afectivo no es muy diferente de lo que el autor mismo siente. Así se lo vino a decir Correa a Yeray Rodríguez en el tercer número de la revista literaria de la Academia Canaria de la Lengua (2015):
«La literatura de saga lleva consigo una servidumbre. Personajes que te acompañan, en mi caso quince años ya. Que viven contigo, crecen contigo, evolucionan casi como tú mismo. Hasta ahora (estoy acabando la octava entrega) los veo más como cómplices […]».
Ricardo Blanco no es más que la composición que de él se hace y de ahí mi interés por averiguar qué lo convierte en un extraordinario personaje y qué hace que las obras que recogen sus actuaciones sean productos literarios excepcionales. La clave está en esa artillería retórica ya apuntada que procuraré mostrar a continuación.
En mis manos, pues, la novela. Quince capítulos y un epílogo. Un título: Para morir en la orilla. El enunciado, asociado a la inmigración y a los vasos comunicantes que mantiene con el tráfico de drogas y la trata de seres humanos, con todas las derivadas que conllevan: robo, extorsión, dolor, muerte…, ya ha aparecido en otras obras de la serie: Un rastro…, Nuestra Señora…, Mientras seamos… y La noche… ¿Por qué esta reiteración? Quizás porque es una expresión asociada a la mala fortuna de quienes se esfuerzan en un sueño para no conseguirlo al final. Todas las víctimas, de un modo u otro, siempre “mueren en la orilla”; y la razón de ser de un detective —y más si es como Blanco— vendría a ser la de esclarecer las causas de la tragedia con independencia de que lo contraten para ello o, como en este caso, lo haga motu proprio, por una cuestión de conciencia y de compromiso con el reconocimiento de la dignidad de los que han perdido su vida buscando un futuro mejor para su familia y para sí.
Hay dos dedicatorias. Me centro en la menos personal, la que nombra al gran Antonio Lozano, quien nos dejó en 2019 y que no solo enseñó al autor a mirar África, como se lee; sino que este magisterio lo extendió a todos cuantos nos acercamos a su obra y a su fecundo huerto intelectual. El que fuera reconocido como Hijo Adoptivo de Agüimes, además, nos legó un detective singular que no sé si calificarlo de padre del nuestro y del gran Eladio Monroy de Alexis Ravelo o, al menos, de hermano mayor: José García Gago, homónimo del compositor de la Suite de cámara (o Suite en La) de cuyo adagio era muy aficionado el protagonista de obras como, La sombra del minotauro, donde se aborda un tema que no es ajeno a este Para morir en la orilla que nos convoca: la existencia de mafias organizadas que explotan a jóvenes inmigrantes que luego prostituyen. El asunto, pues, es recurrente y en Canarias, como nos dice nuestro Ricardo Blanco, «es una herida que nunca deja de doler».
Acabada la novela, la influencia de Lozano se vivifica, se entiende el porqué de su mención al principio del volumen. Todo esto contrasta de algún modo con la estrofa que sirve de cita preliminar y que procede de la canción “Pequeña serenata diurna” del disco Días y flores (1975) de Silvio Rodríguez. Antes de empezar la obra, uno piensa que el tono positivo del tema es un guiño cómplice de Correa hacia quienes pueden deducir las razones de su aparición donde lo hace; mas al acabar, un poso de cierta ambigüedad se queda en el entendimiento; de ahí que apetezca preguntar, a modo de simple curiosidad: ¿quién «vive en un país libre», ama a «una mujer clara» que le corresponde y tiene unos cantos que, poco a poco, muele y rehace, como recita el cubano? ¿El autor? De acuerdo, es lo que toca pensar a tenor del lugar que ocupa la estrofa. ¿El propio Ricardo Blanco? Quizás. ¿Nos vale el epílogo de la novela para que sea posible la duda? Para mí, salvando las distancias y consciente del riesgo que asumo, sí, ¿por qué no?
Resueltas las primeras impresiones, quiero atender puntualmente al espacio; ese entorno donde las calles son, en el fondo, nuestras calles, las que bien reconocemos los lectores de Gran Canaria y las que asimilan como propias los foráneos. En las novelas de Ricardo Blanco (como en las de Monroy y García Gago, me atrevo a declarar), este parámetro trasciende sobremanera los márgenes que determina ese localismo que se centra en el paisaje y en la mera referencia situacional (por ejemplo, picotear papas arrugadas con mojo picón mientras se habla con un confidente, describir palmerales o dunas al tiempo que se sigue una pista…) para adentrarse, desde la noción del paisanaje y la idiosincrasia, en un discurso que se muestra mediatizado connotativamente por el entorno. Es quizás esto lo que ha podido permitir que los citados detectives hayan conseguido un lugar tan especial dentro del imaginario de los lectores de nuestra tierra. Y pongo un ejemplo de los muchos que se pueden ofrecer: en un determinado momento de la novela, el protagonista sujeta un riel y dice «me aferré a la barra como si fuese un quitamiedos del barranco de Silva, lo único que me separaba del abismo». En los grancanarios, esta referencia posee un significado particular que va más allá de lo que pueda mostrar Google Maps a cualquier lector que no sea de aquí.
Correa se lo dijo a Yeray Rodríguez: «la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria es un personaje más que tiene vida, se mueve, respira, sufre…»; y completó su observación vinculando el lugar con la lengua:
«Mis personajes (no solo de las novelas negras sino de todas mis novelas) no se entenderían sin esa ciudad, sin el ritmo que propicia, sin el acento que emana de ella. El acento es lo esencial. Siempre se ha dicho que la patria es la lengua. Para los que no tenemos lengua propia, es el acento el que marca la diferencia, a veces creo que incluso más que la lengua».
En la novela, habla de los niños que están en el CIE aludiendo al acento que perderán:
«Aquellos niños jamás conocerían su tierra. Crecerían ajenos a la cultura de sus abuelos. Perderían para siempre el acento. […] Cuando la lengua de uno es tan grande como un océano, el acento se convierte en alma. La lengua de los recién llegados, al igual que su patria, era arenosa».
El espacio crea la identidad; y el acento contribuye a fijarla favoreciendo esa cosmovisión que nos ubica y que nos sirve de referencia para situarnos en esos ámbitos culturales y sociales que consideramos propios y que, en el caso que nos ocupa, asimilamos en buena medida gracias a las relaciones que establecemos con nuestra manera de utilizar el idioma castellano, que en Ricardo Blanco, como señala Yeray Rodríguez en la referencia apuntada, es «desprejuiciado, natural y consciente del español de Canarias, sin que ello limite (más bien todo lo contrario) el significativo éxito que ambos han tenido más allá del contorno insular». Llegados a este punto, considero oportuno elogiar y agradecer el interés de Alba Editores por apoyar la publicación de textos que son fieles al reflejo del nivel coloquial de la modalidad lingüística del español de Canarias. Es importante constatar esta presencia en el panorama nacional porque sirve de espaldarazo a un dialecto que, por otro lado, tiene un hondísimo vínculo cultural con el español americano. Que editoriales como la citada, que es catalana, vuelvan sus ojos a autores que, benditos ellos, no han renunciado al castellano de su tierra —al contrario, lo potencian— es una prueba más que sobresaliente de que hay un cambio dentro del panorama que merece resaltarse, pues da cuenta fundamentalmente de que la calidad de una pieza literaria no es una cuestión que deba dirimirse en función de parámetros como el geográfico, por ejemplo.
De todo cuanto se podría hablar del narrador —que es en el fondo quien nos interesa de cara a la justificación de por qué nos gustan tanto las novelas de Ricardo Blanco y por qué la última, la decimosegunda, es otra pica en Flandes que ha conseguido Correa—, quiero ceñirme a dos aspectos muy específicos que me han llamado mucho la atención: por un lado, lo que, a falta de una denominación más adecuada, vengo a identificar como los “dejar caer”, sobre los que me ocuparé cuando termine de atender el otro punto del binomio, que es ese tono desenvuelto, cercano, informal, distendido… presente en la voz narrativa y que destaco porque nos da muchas pistas acerca de la actitud que mantiene el protagonista frente a los hechos que cuenta. Este modo tan ligero y sin tensión que muestra permite sostener que los acontecimientos ya se han superado y que, con independencia de la mayor o menor fortuna en la resolución del problema, el emisor es alguien que no parece estar traumatizado; al contrario, es tanta la libertad con la que se expresa que no duda en utilizar esos “dejar caer” señalados ni en hablar de sí mismo: por ejemplo, sabemos qué odia («nunca había soportado a los bravucones, nada más nauseabundo que el abuso») y podemos intuir cuán individualista es: «cuando dependes de otros nunca puedes estar tranquilo».
Sin salir del ámbito del tono, quiero resaltar un par de destacados aciertos que Correa ha conseguido a la hora de fijar el estilo con el que debe desenvolverse el narrador: por un lado, el humor, que logra disolver o relativizar la gravedad de los sucesos y que es uno de los pilares más sólidos de la serie. Es imposible no reírse con las salidas del protagonista, con esos dichos con los que aligera el discurso y que obedecen a lo que antes señalaba sobre su posición frente a lo que comparte con nosotros. Ricardo Blanco está cómodo. Se nota. De ahí la propensión a la comicidad en sus palabras, como llamar Mildred a su «Volkswagen del año del cólera», que tiene el mismo nombre que la funcionaria irlandesa a la que engatusó durante una etapa hippie que tuvo y que, jugando con la imaginación y las analogías, vendría a ser a los coches lo que Rocinante a los caballos; y él, de algún modo, equivaldría a don Quijote con ese afán justiciero ocupándose de lo que no le corresponde, como nos lo aclara el propio detective cuando nos dice, a lo largo de la serie, en varios momentos (Un rastro…, Mientras seamos…, La noche… o en el título que nos convoca), que los de su gremio no pueden investigar delitos penales.
La obra está repleta de ironías: nos habla del sueldo de Gervasio señalando que «figuraba en la contabilidad como fondos reservados»; declara, cuando no encuentra un sacacorchos en casa de su némesis: «¿cómo fiarse de alguien que no bebe vino?»; la alegría de “oler” la llegada de Ricardo que le manifiesta un ciego, etc. También hay referencias que crean complicidad (Joan Manuel Serrat, por ejemplo, con dos versos de la canción “Yo sé de una mujer” o las menciones a Woolf o Lorca); y expresiones agudas que parecen espontáneas: en el coche con Beatriz y sus hijos, afirma que aquello era como la excursión de Antoñito el Queque, haciendo alusión a un personaje del barrio de San José que, por lo visto, entrenaba a chicos por la zona del cementerio y que tenía un carro donde vendía chucherías cerca del Torrecine, un cine que había en Vegueta; o al hacer mención al hilarante viaje a Meloneras que realiza con Margarita Esponda al volante: «Conducía como una loca. Tocó la pita varias veces y a un pobre viejo que iba a cuarenta lo mandó de vuelta al coño de su madre. ¿Tan cabreada estaba? No. Más aún. Pero esa solo era su manera de conducir».
Este modo tan cercano de compartir los acontecimientos sumado a la intensidad de las recreaciones le ocasiona en momentos puntuales perder el control de su desenfado y proyectar el enfado, la ira… sobre ciertos hechos revividos: «si le hacía algo a la niña, me iba a comer las tripas de aquel jodido matón» o «se me llevaban todos mis demonios, mientras conducía al sur. Tuve sed, miedo, rabia. Y todo confluía en la boca del estómago y unas ganas intensas de vomitar de nuevo. Unas ganas inmensas de morirme y de matar», que declarará cuando perciba que se ha producido un cambio de enfoque al pasar de la estela distante que marcan los hechos vistos con esa particularmente lejana segunda y tercera persona a los que se contemplan desde esa primera propia de un afectado. Necesita desahogarse y de ahí ese sonoro e impactante «hijo de la gran puta» que suelta mientras evoca cuantos males podía haber padecido la secuestrada; y ese colérico «ni la procesión va por dentro ni pollas en vinagre», que nos da cuenta de su agitación.
En estos aciagos ratos de la exposición, el narrador no duda en alterar los sentimientos del lector llevándolo al extremo del desagrado y la repugnancia, como sucede cuando, para mostrar la crudeza de la prostitución, de la trata de mujeres y de cómo son forzadas muchas jóvenes, pone en boca de un depravado personaje, al hilo del futuro que le espera a una menor, que se la va a llevar a un burdel porque allí sabrán «darle uso a ese culito. No veas lo que algunos moros llegan a pagar por una virgen. Se la va a follar una tribu entera, así, en filita india. No habrá acabado uno de limpiarse la pinga, cuando el siguiente ya la estará montando». Los destinatarios sienten un impulso de solidaridad hacia quien tiene la palabra asimilando el asco y la zozobra que antaño sintió el detective.
La suya es una faceta narradora que se nos ofrece marcada por la honradez y la transparencia en su manera de dirigirse a nosotros, de ahí que llegue a interpelarnos si lo necesita (por ejemplo, cuando nos pregunta: «¿cómo había dicho antes?») o que no le importe repetir o mencionar cuestiones presentes en anteriores títulos: como la reiteración a la hora de apuntar quién es Moyano, el otro socio de la agencia en la que trabaja; o recordar el caso de Anne Marie, que fue recogida por Inés en Un rastro…, cuando la secretaria tenga nuevamente que acoger en esta ocasión a un personaje secundario de nuestra obra. Estas alusiones cumplen una doble función: de un lado, ilustran a los que se incorporan a la serie de historias de Ricardo Blanco; de otro, consiguen generar una suerte de complicidad con el lector. Lo indicado es parecido a la situación que se da en un concierto cuando nuevos y viejos aficionados a un músico escuchan un tema antiguo: ambos celebran lo mismo, pero con diferente perspectiva.
Un rasgo más de esa proximidad que busca el narrador se encuentra en la presencia de expresiones populares como: «a cojón visto, macho seguro» (que ya aparece, además, en Muerte en, Blue Christmas El detective…); «si mi abuela tuviera huevos, sería mi abuelo»; «quien pierde viejo, paga nuevo», «la madre que parió a Panete»; «y vuelta la burra al trigo», etc. Estas manifestaciones se complementan con otras de carácter más sentencioso, más contundente, que responden al interés por redondear una reflexión previa: «en el apocalipsis no existe la mala suerte», que formuló Blanco para declarar que los africanos viven en el peor lugar y tiempo posibles; «en el hundimiento de una patera, el único verdugo es el océano»; «yo soy de los que siempre dicen la verdad, incluso cuando mienten»; o la adaptación de un refrán clásico: «entre todos los mataron y ellos solos se murieron».
Además del humor, el otro logro que cabe señalar es el desarrollo de lo que viene a ser un “diálogo insertado”. El narrador, en un párrafo, mezcla en su exposición lo que han dicho las partes de una conversación sin necesidad de ajustarse a las características del estilo indirecto. Funde varias intervenciones en una sola dotando de agilidad al discurso y, sobre todo, de proximidad con el destinatario del monólogo:
«Quería saber cuándo iba a entrevistarme con la mujer. ¿Con qué mujer? Con la chilena de la que me había hablado, ¿quién iba a ser? Ah. Esa mujer. Pues a las siete y media. ¿De la mañana? Qué coño de la mañana, a esa hora no están puestas ni las calles. Me refería a las siete y media de la tarde. Ajá. De esa mismísima tarde, por qué dejar para otro día lo que puedes rechazar hoy. Mi secretaria torció el gesto, le costó unos segundos comprender que bromeaba. Le piqué el ojo para hacerle ver que iba a tratar a la chilenita con dulzura y tacto. Eso. Como un petisú. Pensaba escucharla hasta la última coma, aunque tuviese para mí que lo que Irma Chávez necesitaba era un abogado o un psicólogo más que un detective».
Estos diálogos supuestos se complementan con los que se reproducen en estilo directo; los cuales, en el fondo, vienen a ser descansos que se concede el narrador; pausas que le permiten rebajar la contundencia habitual de su testimonio sin desatender a su propósito de veracidad. Es un cambio de ritmo necesario para desacelerar la concatenación de información que recibe el lector que está atento a los “cómo” discursivos y que se halla inmerso en una suerte de desplazamiento de los ejes de interés de lo contado en función de la aparición de nuevos delitos. Se empieza con el asesinato de dos inmigrantes; de ahí, a la trata de blancas (el burdel); luego, al tráfico de drogas a través de una investigación policial confluyente; y, bajo la estela corrupta de un agente del orden, se llega por último al que —como ya he apuntado— para mí es el principal de todos los hechos que se relatan en Para morir en la orilla: el secuestro de una menor. La novela se despliega y llamativo es que su autor no haya caído en la tentación de desarrollar más cada uno de los asuntos señalados porque las posibilidades narrativas que atesora son inmensas; mas he ahí una muestra de esa coherencia con lo que representa el papel del protagonista como narrador: la exposición que nos ofrece le ocupa a Ricardo Blanco unas cuantas horas, no más; eso es lo que se tarda en leer la novela. Difícil de concebir sería un monólogo que tuviera el doble o el triple de páginas.
Tras el tono, el otro aspecto determinante para perfilar las virtudes del texto literario se encuentra en la tendencia de su protagonista a “dejar caer”. Con esta expresión aludo a esas puntuales exégesis y, sobre todo, divagaciones en las que incurre Ricardo Blanco y que le sirven para agitar la conciencia de su destinatario, para que no se inmovilice en la superficie de lo narrado, para generar un debate alternativo cuando ya han quedado claras las respuestas a quién, cómo, cuándo, dónde y por qué. Son interesantes islas dentro del desarrollo de la trama porque permiten sacar a la luz temas que no desconoce el lector y que, sin formar parte de la historia, enriquecen su posición frente al conjunto del relato.
Entre estos “dejar caer” destacan los dedicados a lo que es la inmigración y cómo la miseria empuja a muchos a jugarse la vida abandonando sus hogares; a la relatividad de las prioridades en según qué lugares del mundo nos encontremos, «lo que darían en Senegal, en Mali o en el Congo por que sus gobernantes les engañaran. Mientras me engañas, no me disparas»; a la sarcástica “bondad” de los opresores, que se muestra en la declaración de que hay proxenetas que “tratan bien” a sus mujeres explotadas; al interés de muchos hombres por los burdeles y a la necesidad de que sean ellos los que deberían sentirse avergonzados por abusar de las que no pueden defenderse; al azar como condicionante de nuestra existencia, la joven prostituta «Miriam, en otra vida, en otra dimensión de la realidad que conocemos, podía haber sido mi hija», nos dice Ricardo Blanco asumiendo la importancia de tener un respaldo social y familiar para evitar caer en este sórdido mundo; a las imprevisibles consecuencias de una separación matrimonial cuando adquiere forma la sombra siniestra de la violencia de género, cuya fiscalía «por desgracia no da abasto con tanto hijo de puta, pero funciona bien», como nos dice Margarita Esponda; o a la inevitable convivencia que se produce en nuestras sociedades entre quienes poseen la capacidad de mover los hilos y los que no tienen más remedio que bailar al ritmo que marcan los titiriteros.
Frente a estos “dejar caer” perturbadores y, de algún modo, paralelos al cauce de la obra, hay otros que, a mi parecer, se ajustan más a la voluntad de provocar en el lector una suerte de reacción quizás más visceral dado el carácter transversal que poseen con respecto a las diferentes tramas del título: la alusión a que hoy en día los niños revoltosos son tildados de TDH; los carriles bici en Las Palmas de Gran Canaria; el desconocimiento de los jóvenes sobre el coste de la luz y, de paso, de todas las comodidades de las que disfrutan en sus casas; cuanto tiene que ver con las redes sociales, el exhibicionismo digital y la hiperconectividad, que altera nociones como las de “amistad”, “privacidad” y “moderación”; y, por no ir a más, la observación acerca de la igualdad entre mujeres y hombres que expone nuestro protagonista y que da margen para los más variados pronunciamientos por parte de los lectores:
«¿No aceptaba la igualdad? La aceptaba. Por supuesto que la aceptaba, pero me gustaba más la diferencia. Que fuésemos iguales en derechos, en sueldos, en posibilidades de cumplir nuestros sueños no significaba que tuviéramos que serlo en actitudes. Lo sentía, pero había conductas que me chirriaban más en las mujeres que en los hombres. ¿Un ejemplo? Pues un borracho, zafio y mal hablado me resultaba vulgar. Una borracha, zafia y mal hablada me dolía como una piedra en el riñón».
Como Para morir en la orilla es una publicación reciente, conviene no ir más allá de este escueto análisis que he ofrecido, siempre bajo el interés por no descubrir aquello que solo debería hallarse con la lectura de la novela. Tiempo habrá para que los próximos estudios sobre la obra se ocupen con mayor rigor y acierto de algunos de los asuntos que he abordado muy por encima y de otros que no he podido o no he sabido desarrollar. De momento, solo me resta, a vuela pluma, hacerte tres propuestas en forma de pregunta: la primera, ¿no crees que el inspector Rivero, Marta y la fascinante Ámbar tienen mucho futuro de cara a posteriores títulos de la serie?; la segunda, ¿qué te parece la manera con la que se rompe uno de los tópicos tan habituales de las obras del género detectivesco haciendo recaer en una imprevista mujer la solución a una situación grave?; la tercera y última, ¿te has percatado de cómo, en el cénit de la novela, cuando se enfrentan las partes litigantes, que en manos de otros escritores se desarrollaría a través de un buen número de páginas, en la que nos ocupa se resuelve con un desconcertante a la par que emocionante santiamén? Estas cuestiones y los correspondientes porqués podrían ser respondidos por el autor, pero no quiero que se despiste ahora ofreciendo respuestas, pues me apetece imaginármelo dando forma al próximo título de la serie dedicada a ese sesentón huesudo que, sin duda alguna, está convencido de que ama a una mujer clara que le ama «sin pedir nada, o casi nada».
CODA. La decimotercera entrega pasa a convertirse en este momento un objeto deseado. Intuyo que los hechos delictivos que se narrarán serán los habituales y confío en que esa voz de Ricardo Blanco, tan particular, tan identificable —en parte por lo expuesto hasta ahora—, esté presente. Asumo que así será porque, perdóname el juego de palabras, así ha de ser. Frente a las convicciones sobre lo que habrá, las esperanzas de lo que pudiera haber; y yo, lo confieso, hace tiempo que elucubro una escena que aún no tengo muy claro si, en la más benévola de las apreciaciones, es una locura o una estupidez. Júzgala tú: que en la misma ciudad, bajo la patria de una misma modalidad lingüística, compartiendo el mismo tiempo histórico y atentos a sus características como personajes literarios y a los vínculos de sus creadores con el género que los ampara, en el punto intermedio entre la calle Triana y la calle Murga, a la altura del Parque de San Telmo, en el quiosquito tan bonito que hay, dos tipos se encuentren e interactúen. Uno de ellos será nuestro Ricardo Blanco, gestionando lo que le toque hacer en la entrega correspondiente; el otro, Eladio Monroy, de paso, haciendo un cameo después de haber resuelto su último caso y de camino a la librería de Gloria, preocupado porque sabe que la mujer que ama le ha puesto los puntos sobre las íes, recordando sus palabras: «sí hay mañana. Y yo quiero llegar. Y estar con alguien que quiera llegar conmigo», y cayendo en la cuenta de que el problema, en el fondo, es grave y que debe que resolverlo como si fuera el más peliagudo de sus casos. Todo eso le dirá a Ricardo, el único homólogo en estilo y proyección que tiene en la actualidad.
*Victoriano Santana es Doctor en Filología Española, profesor de Secundaria, escritor y editor.

Tres jóvenes ganaderas, galardonadas en el Certamen Fotográfico "Mujer Rural y Agüimes"

 Miércoles, 9 de marzo.                                                                                           

Foto de familia de los autores-as premiados en el concurso

Redacción

El Ayuntamiento de Agüimes, a través de las concejalías de Igualdad y Desarrollo Rural, celebró este lunes la entrega de premios del 4º Certamen Fotográfico "Mujer Rural y Agüimes", un certamen que busca visibilizar el trabajo desempeñado durante siglos por la mujer del campo, haciendo especial hincapié en las mujeres de nuestro municipio.
El acto, que estuvo presidido por el Alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, y el Consejero del Sector Primario y Soberanía Alimentaria del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Hidalgo, contó también con la presencia de las concejalas de Igualdad y Desarrollo Rural del Ayuntamiento de Agüimes, Rita Estévez y Jéssica Santana, respectivamente, que pudieron comprobar la fantástica acogida que ha tenido el concurso, con un total de 44 fotografías, lo que supone un incremento de un 22% respecto a la edición del pasado año, procedentes de los municipios de Agüimes, Ingenio, Telde, Las Palmas de Gran Canaria, Gáldar, Guía, Santa Lucía de Tirajana, Santa Cruz de Tenerife y la Comunidad de Madrid.
Los miembros del jurado otorgaron los tres primeros premios del concurso a los trabajos presentados por Zenaida del Carmen Cazorla (Agüimes), Marta María Quintana (Ingenio) y Pilar Condado (Madrid), que participaron con las obras "Habiendo miradas no hacen falta palabras", "Alimentando las futuras cabras" y "La Pastora", respectivamente.
Asimismo, se designaron trece menciones especiales, otorgadas a María Fátima Pérez, con "Desuerando"; María Méndez, con "Mujer sabia del campo"; Pilar Condado, con "La Pastora"; y María Jesús Hernández, con "La magia brota en los huertos comunitarios", como las cuatro fotografías más populares en las redes sociales; a José Luis Méndez, con "Segadoras"; y María Antonia López, con "Más que una obligación es una pasión", por la calidad técnica y estética de las fotografías y por la riqueza simbólica e icónográfica de  las imágenes; a María Ramírez y Melissa Mayor, con "Las mujeres son las fortalezas del campo"; Maday Roque, con "Recogiendo el relevo de las tradiciones"; Melodía Ramos, con "Desafío femenino"; María Belén Mendoza, con "Transformando"; y Lorena Torres, con "Las nuevas generaciones apostando por el sector primario", en el apartado de relevo generacional; y a Teresa Pérez, con "Bien acompañada"; e Isabel Cazorla, con "La experiencia en el campo", como reconocimiento a toda una vida en el campo.
Asimismo, en el acto de entrega de premios se llevó a cabo también un reconocimiento a Fela Hernández por el treinta aniversario del Bar La Estación, por su dedicación al sector de la restauración en nuestro municipio y por ser promotora de las jornadas y concursos gastronómicos que se celebran en Agüimes.

8 de marzo de 2022

Agüimes notifica 8 nuevos positivos por coronavirus y el alta médica de 31 personas en las últimas 24 horas

 Martes, 8 de marzo.

Datos de la situación del coronavirus en Agüimes
Redacción

El informe diario de la evolución de la Covid-19 de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), que referencia los casos por municipio de residencia (datos sanitarios oficiales), registró ayer 8 nuevos contagios por coronavirus en Agüimes, que elevan el número total de acumulados a 3.769.
De acuerdo al informe, que notifica también el alta médica de 39 personas, los positivos activos hoy en nuestro municipio son 211, treinta y uno menos que ayer, mientras que son 16 las personas fallecidas a causa o por la enfermedad.
Atendiendo a los datos consolidados del domingo, publicados ayer, la Incidencia Acumulada a 7 y 14 días en Agüimes se mantiene en riesgo alto de contagio con  411,15 y 1.068,98 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, mientras que son 130 los casos que se han dado en los últimos siete días.
En cuanto a los datos de la aplicación de Grafcan, que informa en base al centro sanitario que realiza el seguimiento del positivo (sin tener en cuenta el municipio de residencia), y que se actualiza cada día en www.gobiernodecanarias.org, Agüimes registró ayer dos nuevos casos positivos y el alta médica de once pacientes, por lo que los casos activos son 50, todos aislados en domicilio.
De acuerdo a estos datos, el total de positivos acumulados en nuestro municipio es de 1069, en los que se incluyen también 1.017 casos cerrados por alta médica y dos personas fallecidas, mientras que se cifran en 35 los positivos en los últimos siete días.

Agüimes, con la igualdad laboral y la erradicación de los estereotipos de género

 Martes, 8 de marzo.                                                                                                    

Redacción

El Ayuntamiento de Agüimes aprobó la pasada semana, en el pleno ordinario del mes de febrero, una declaración institucional elaborada por los cuatro partidos políticos que forman la corporación municipal con motivo del Día Internacional de la Mujer.
El texto de la declaración dice textualmente:
En 1975 la Organización de Naciones Unidas formaliza la conmemoración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer con el objetivo de dar visibilidad y relevancia a la lucha histórica de las mujeres por conseguir una igualdad real y efectiva. La consolidación de esta conmemoración tiene como antecedente la celebración del “Día Internacional de la Mujer Trabajadora” desde 1911 con la propuesta de para la promoción de los derechos de las mujeres. La fecha alude a las huelgas de trabajadoras de la industria textil en Nueva York en la que protestaban por las duras condiciones de trabajo y la explotación laboral, que tuvieron lugar un 8 de marzo.
En 2018 bajo el lema “Si nosotras paramos, se para el mundo”, tuvo lugar en España una movilización por el 8M histórica que recorrió todo el país con marchas en más de 120 ciudades y con una convocatoria de huelga en donde los paros parciales de UGT y CCOO fueron seguidos por seis millones de trabajadoras. Particularmente relevante resultó el parón en los cuidados y en el área de tareas domésticas, como símbolo de resistencia feminista, que situó a nuestro al país en la vanguardia del feminismo internacional.
La llegada del covid-19 ha supuesto que las mujeres sean nuevamente las más perjudicadas. Las mujeres están en la primera línea de la lucha contra el covid-19 como trabajadoras de los sectores sanitario, social y como cuidadoras. La crisis sanitaria ha manifestado tanto la importancia de las contribuciones de las mujeres como las cargas desproporcionadas que aguantan. Los avances realizados en materia de igualdad de género se han visto duramente afectados a causa de las políticas de austeridad que se están realizando: si antes de la crisis sanitaria se estimaba que acabar con la brecha de género a nivel mundial costaría 99 años, ahora la cifra se coloca en 135 años, según datos de Intermón Oxfam en 2022.
Las mujeres sufren más las injusticias del mercado laboral: los salarios, la precariedad, la duración de los contratos, la tasa de paro. De hecho, según el informe “Género y desigualdad laboral: La brecha salarial como indicador agregado” de la Fundación Alternativ@s, en 2018, los hombres en España ganaban, de media, un 27,3% más que las mujeres. A pesar de las mejoras que han tenido lugar en los últimos años la crisis produce que esa tendencia se agrave teniendo en cuenta que casi un 40% de las mujeres trabajan en aquellos sectores en los que la caída de la remuneración de las personas asalariadas ha sido mayor durante la pandemia.
La brecha de género en el mundo del trabajo es un hecho incontestable, pero su causa no puede atribuirse a diferencias en capital humano sino a factores como el acceso a la educación o las di cultades para la conciliación más acusadas en el caso de las mujeres.
Las mujeres que trabajan tienen, en términos agregados, un mayor nivel de formación que los hombres, pero esto no garantiza la ocupación de puestos mejor dotados o la asunción de cargos de responsabilidad sino que las discriminaciones que en el mundo laboral sufren las mujeres son múltiples y frecuentes: la brecha salarial, el techo de cristal, el suelo pegajoso, etc. Además de las discriminaciones relativas a procesos informales como los comentarios machistas y sexistas, o los comportamientos paternalistas vinculados a ese imaginario donde las mujeres son inferiores, lo que produce que tengan que demostrar su valía constantemente.
La ocupación de puestos masculinizados signi ca para las mujeres el enfrentarse a un juicio público, pagando de esta manera un coste por ocupar esos espacios donde antes eran rechazadas. Se las expone a la mirada acusadora del resto que suelen traducirse en un trato degradante.
Las mujeres racializadas y migrantes son un colectivo especialmente invisibilizado y discriminado, ocupando puestos de trabajo con peores condiciones laborales y sufriendo, en ocasiones, una estigmatización asociada, a su cultura, religión o etnia.
En lo que respecta al mundo rural los estereotipos de género siguen muy presentes: se sigue entendiendo el trabajo de las mujeres como una “ayuda familiar”. Muchas mujeres comparten con los hombres las tareas agrícolas y aportan tanto bienes como trabajo. Aún así, en la mayoría de los casos únicamente gura el hombre como titular de la explotación, por lo que la participación de las mujeres en las obligaciones y, también, en los derechos que se desprende de esa gestión se ve entorpecida para ser desarrollada en condiciones de igualdad, lo que repercute en una menor autonomía económica de las mujeres que permanecen sujetas al ingreso masculino y no contribuyen en su bene cio respecto de prestaciones o subsidios de protección laboral.
Por terminar, las mujeres trans han sufrido tradicionalmente una discriminación laboral severa, tanto en lo referente a la inserción laboral, como una vez incorporadas a un puesto de trabajo, donde son sometidas en multitud de ocasiones a situaciones vejatorias y la intromisión sistemática en su vida personal, por su identidad de género.
Por todo lo anteriormente expuesto, los grupos políticos en el Ayuntamiento de Agüimes rmantes presentan los siguientes:
Acuerdos:
- Impulsar políticas de igualdad con un enfoque interseccional que favorezca una socialización de los cuidados como una tarea pública y compartida.
- Fomentar proyectos que redunden en un apoyo a las mujeres que se enfrentan solas a las tareas vinculadas a los cuidados.
- Propiciar acciones encaminadas al emprendimiento femenino desde el empoderamiento personal de las mujeres.
- Visibilizar a mujeres que pueden ser referentes por ocupar puestos de poder o espacios tradicionalmente masculinizados rompiendo los estereotipos de género.
- Erradicar la discriminación laboral de las mujeres trans, mujeres migrantes, racializadas, de ámbito rural, con diversidad funcional...
- Visibilizar y reconocer profesional, social y económicamente el trabajo de las mujeres en la actividad agraria.
- Trasladar estos acuerdos al Cabildo de Gran Canaria, al Gobierno de Canarias y al Ministerio de Igualdad del Gobierno de España.

Agüimes recibirá más de 17.000 euros para el fomento de la convivencia ciudadana

 Martes, 8 de marzo.

Imagen de archivo
Redacción

Impulsar el movimiento asociativo, fomentar la convivencia ciudadana y promover la ejecución de proyectos de carácter singular son los objetivos que han llevado al Cabildo de Gran Canaria a conceder este año 1,41 millones de euros en tres líneas de subvenciones para financiar acciones que promuevan los ayuntamientos, entidades sociales, empresas y particulares.
Así, la corporación insular ha acordado poner en marcha como segundo paquete de ayudas, dotado con 350.000 euros, para subvencionar los proyectos que acometan los ayuntamientos grancanarios con el fin de fomentar la convivencia ciudadana.
El propósito de esta línea de ayudas es costear acciones socioeducativas, tales como cursos, talleres o jornadas formativas complementarias a las desarrolladas en los municipios, tanto presenciales como vía streaming; actuaciones que promuevan la salud comunitaria, el desarrollo local y la mejora de las condiciones de vida; estudios sobre estrategias y proyectos que favorezcan la convivencia ciudadana y el aumento de la cohesión y las relaciones sociales; la celebración de actos culturales, populares o de festejos; y la publicación de libros o audiovisuales que contribuyan al desarrollo y la consolidación de las tradiciones populares.
La distribución de estos fondos entre los municipios se ha calculado en base a un importe fijo y otro variable, en función de la población, con el límete de 60.000 euros por beneficiario.
De este modo, el importe máximo que se concederá a Agüimes será de 17.159 euros, mientras que en el resto de municipios de la isla la cantidad oscilará entre los 7.331 y los 60.000 euros a los que optarán los ayuntamientos de Artenara y Las Palmas de Gran Canaria, respectivamente.

Opinión: La unión hace la igualdad

 Martes, 8 de marzo.                                                                                                    

Antonio Morales*

En el pleno del Cabildo de Gran Canaria celebrado el pasado 25 de febrero aprobamos una moción con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo. El texto ha sido consensuado con los ayuntamientos y se aprobará igualmente en los 21 consistorios de la isla. Y es que, aunque en los últimas décadas y años hayamos vivido una progresión positiva en la lucha por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la llegada de la pandemia y la inestabilidad provocada por los problemas de suministros internacionales, la inflación y la guerra de Ucrania así como el ascenso electoral y el reforzamiento de un movimiento de extrema derecha internacional ponen en riesgo muchas de estas conquistas sociales.
En este escenario cobra especial importancia el 8 marzo para poner de manifiesto la situación en la que nos encontramos y seguir reivindicando medidas que tengan como objetivo avanzar hacia una igualdad efectiva entre hombres y mujeres. Además del lacerante drama social de la violencia de género, la muestra más flagrante de la desigualdad de género se produce en el entorno laboral, con especial énfasis en la brecha salarial. La crisis sanitaria está poniendo en serio riesgo el ya de por sí lento proceso de equiparación salarial entre hombres y mujeres: si antes de la pandemia de la COVID 19 se estimaba que acabar con la brecha de género a nivel mundial costaría 99 años, ahora la cifra se coloca en 135 años, según  los recientes informes  de Intermón Oxfam.
Las mujeres sufren más las injusticias del mercado laboral: los salarios, la precariedad, la duración de los contratos, la tasa de paro… De hecho, según el informe 'Género y desigualdad laboral: La brecha salarial como indicador agregado' de la Fundación Alternativ@s, en 2018 los hombres en España ganaban, de media, un 27,3% más que las mujeres. A pesar de las mejoras que han tenido lugar en los últimos años la crisis produce que esa tendencia se agrave teniendo en cuenta que casi un 40% de las mujeres trabajan en aquellos sectores en los que la caída de la remuneración de las personas asalariadas ha sido mayor durante la pandemia.
A pesar de que las mujeres que trabajan tienen, en términos agregados, un mayor nivel de formación que los hombres, esto no garantiza la ocupación de puestos mejor dotados o la asunción de cargos de responsabilidad sino que las discriminaciones que en el mundo laboral sufren son múltiples y frecuentes.
Además, hay colectivos femeninos  que lo sufren en mayor medida. Es el caso de las mujeres migrantes que son especialmente invisibilizadas y discriminadas, ocupando puestos de trabajo con peores condiciones laborales o directamente en la ilegalidad y prácticamente sin protección y sufriendo, en ocasiones, una estigmatización asociada a su cultura, religión o etnia. También las mujeres trans han sufrido tradicionalmente una discriminación laboral severa, tanto en lo referente a la inserción laboral como una vez incorporadas a un puesto de trabajo, donde son sometidas, en multitud de ocasiones, a situaciones vejatorias y a la intromisión sistemática en su vida personal por su identidad de género.
En lo que respecta al mundo rural, los estereotipos de género siguen muy presentes y se sigue viendo el trabajo de las mujeres como una “ayuda familiar”. Muchas mujeres comparten con los hombres las tareas agrícolas y aportan tanto bienes como trabajo. Aun así, en la mayoría de los casos únicamente figura el hombre como titular de la explotación, por lo que la participación de ellas en las obligaciones, y también en los derechos que se desprende de esa gestión, se ve entorpecida para ser desarrollada en condiciones de igualdad, lo que repercute en una menor autonomía económica de las mujeres que permanecen sujetas al ingreso masculino y no contribuyen en su beneficio respecto de prestaciones o subsidios de protección laboral.
¿Qué podemos hacer para revertir esta situación? En primer lugar y aunque parezca muy evidente hay que apostar por la unión para avanzar en igualdad, tal como reza la campaña institucional que el Cabildo de Gran Canaria  ha lanzado con motivo del 8 de marzo. Una democracia no puede ser plena si discrimina a más de la mitad de la población. Es necesaria la unidad con firmeza de las personas demócratas y de todas las instituciones frente a los discursos de odio que cuestionan derechos elementales.
Pero esta unión también tiene que traducirse en políticas públicas que favorezcan la igualdad desde un enfoque interseccional, es decir, teniendo en cuenta las diversas formas de discriminación que operan de manera simultánea. En este sentido es fundamental incluir la cuestión de los cuidados como una tarea pública y compartida. El cuidado de nuestros niños y niñas o de nuestros mayores, por poner los dos ejemplos más evidentes, no puede seguir siendo asumido casi en exclusiva por mujeres y además sin remuneración.
Hay que fomentar acciones encaminadas al emprendimiento femenino desde el empoderamiento personal de las mujeres. Es también importante visibilizar a mujeres que pueden ser referentes por ocupar puestos de poder o espacios tradicionalmente masculinizados rompiendo los estereotipos de género: facilita que las niñas desde temprana edad sepan que pueden desempeñar el trabajo que deseen y que la sociedad en general vaya abandonando aquellas ideas preconcebidas que sean discriminatorias.
Hay que impulsar, como estamos haciendo, la titularidad compartida de las explotaciones agrarias para visibilizar y reconocer profesional, social y económicamente el trabajo de las mujeres en la actividad agraria. Esto es especialmente importante en Gran Canaria, ya que las mujeres rurales pueden y deben tener un papel central en el nuevo modelo de desarrollo sostenible que estamos promoviendo desde el gobierno insular.
Y por supuesto no podemos olvidarnos de colectivos con serias dificultades de inserción laboral como mujeres trans, mujeres migrantes, racializadas, de entornos rurales o con diversidad funcional. Hay que promover no solo su integración en el mercado laboral, sino también la generación de puestos de trabajo adaptados a las diversas circunstancias y libres de discriminación.
En definitiva, afrontamos un 8 de marzo con mucho que celebrar pero también con mucho que reivindicar. Porque no podemos permitir que sean las mujeres las que paguen las consecuencias económicas y sociales de la crisis sanitaria ni que demos ni un paso atrás en el largo camino de la igualdad de derechos. Por eso, por encima de todo tenemos que reivindicar la unión en esta tarea. Porque la unión hace la igualdad.
*Antonio Morales es Presidente del Cabildo de Gran Canaria. (www.antoniomoralesgc.com)

Arinaga recibe casi 500 piezas para los mayores aerogeneradores de las islas

 Martes, 8 de marzo.

Las aspas de los aerogeneradores tras su llegada al Puerto de Arinaga (Foto: A.C. - La Provincia)
La Provincia

La descarbonización de la energía en Gran Canaria pasa por el Puerto de Arinaga, que se ha convertido en el principal punto de descarga para piezas de aerogeneradores por la cercanía a la zona donde se ubican los parques eólicos y que recibirá este año casi 500 componentes para montar 28 aeregeneradores, algunos de ellos los mayores instalados hasta ahora en la isla, que tendrán una capacidad conjunta de 55 megavatios.
Las primeras piezas, tres palas que pesan en conjunto 72 toneladas, llegaron a comienzos del pasado mes de febrero y quedaron depositadas en las explanadas contiguas al muelle a la espera de su ensamblaje.
Estos trabajos de desestiba son operaciones complejas que requieren una atención especial debido a las grandes dimensiones de las piezas, que tienen que ser, una vez en tierra, transportadas hasta la zona de depósito, un terreno de 60.000 metros cuadrados cedido por la Autoridad Portuaria de Las Palmas en régimen de autorización temporal.
La clave durante este trayecto es que no se produzcan daños que impliquen retrasos en el posterior montaje de los aerogeneradores y, al respecto, el Consejero de Boluda & Suárez General Cargo (BS Cargo), Bernardino Santana, empresa que tiene un contrato con el fabricante Enercon para hacerse cargo de las labores logísticas en Gran Canaria, destaca que "prima la seguridad de las personas, los medios y la mercancía".
El mayor reto tiene lugar con las aspas, que cada vez alcanzan mayores dimensiones, como las que ya se encuentran en Arinaga, que tienen casi 67 metros de longitud, lo que implica un esfuerzo adicional.
Los trabajos corren a cargo de estibadores del Puerto de Las Palmas, que en los últimos años se han especializado en la gestión profesional de estas piezas sobredimensionadas, y para ejecutarlos sin sobresaltos, la Autoridad Portuaria de Las Palmas ha construido un nuevo vial que conecta la zona de atraque con la carretera general para facilitar las delicadas maniobras que los camiones.
Las descargas se sucederán a lo largo de todo el año con la vista puesta en los plazos de comienzo de operaciones que los promotores de los parques se han comprometido a cumplir ante la administración.
En total, las descargas abarcan siete proyectos con diferentes modelos de aerogeneradores que oscilan entre los 900 kilovatios y los cinco megavatios.
El parque eólico que requerirá más movimientos de piezas es el denominado La Florida, con 201 componentes que una vez ensamblados dará forma a cuatro de los mayores aerogeneradores instalados hasta ahora en Canarias.
La operación requiere la desestiba de más de 4.500 toneladas de mercancías que suponen el 43% del total de las 10.400 toneladas programadas para todo el 2022.
Las tres palas que llegaron en febrero están destinadas a esta infraestructura, aunque no son siquiera las de mayores dimensiones, ya que el otro modelo de aerogenerador que se usará en este parque tiene un diámetro de rotor de 147 metros.
Al marge de La Floria, en San Bartolomé de Tirajana, el principal proyecto en número de piezas y relevancia para la posterior generación de energía es el Parque Eólico Haría, en Agüimes, que incluye siete aerogeneradores de tres modelos diferentes, que van de los 2,3 a los 3 megavatios, con un total de 140 piezas  una previsión de 3.335 toneladas.

Leticia Romero, quinta jugadora con más partidos en Valencia Basket

 Martes, 8 de marzo.                                                                                                      

Leticia Romero conduce el balón en una jugada ente Innova-tsn Leganés

Redacción

Leticia Romero continúa escribiendo páginas en la historia del baloncesto femenino español y del Valencia Basket, conjunto en el que milita, pues en su tercera campaña vistiendo de taronja, y tras su participación en la última jornada de la Liga Femenina Endesa ante Innova-tsn Leganés, la jugadora ha entrado en el Top 5 de partidos en la historia de la sección femenina del club.
La base internacional agüimense, que luce en su camiseta el apellido materno, González, alcanzó este domingo en la Fonteta la cifra de 94 partidos jugados con Valencia Basket, igualando a Meiya Tirera, que ocupaba hasta ahora esa quinta posición, con lo que entra de lleno en la historia del club junto a Queralt Casas (115 partidos), Esther Díaz (134 partidos), Anna Gómez  (136 partidos) y Rebeca Cotano (139 partidos).
De los 94 encuentros que ha jugado con la camisa de Valencia Basket, 64 han sido en Liga Femenina Endesa; 21 en EuroCup Women; 3 en Copa de la Reina; 3 en Supercopa LF Endesa; 2 en el clasificatorio de la EuroLeague Women; y 1 de SuperCup Women.
A este logro se añaden otros hitos que Leticia Romero ha alcanzado esta temporada, situándose en el Top 10 de puntos (640), en el Top 4 de triples (90), en el Top 4 de asistencias (199) y en el Top 7 de robos (70), teniendo en cuenta que las asistencias y los robos de empezaron a registrar en LF2.
Teniendo en cuenta que Leticia Romero, en su primera temporada en el club, la vivió prácticamente lesionada de su rodilla, es ya parte importante de la historia taronja, formando parte de los primeros éxitos de la sección femenina de Valencia Basket: el título de la EuroCup Women la pasada campaña y la Supercopa LF Endesa y la SuperCup Women obtenidas este año.

7 de marzo de 2022

Agüimes notifica diez nuevos positivos por coronavirus con la incidencia, que se mantiene aún en riesgo alto, bajando cada día

 Lunes, 7 de marzo.                                                                                                   

Datos de la situación del coronavirus en Agüimes

Redacción

El informe diario de la evolución de la Covid-19 de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), que referencia los casos por municipio de residencia (datos sanitarios oficiales), registró ayer 10 nuevos contagios por coronavirus en Agüimes, que elevan el número total de acumulados a 3.761.
De acuerdo al informe, que notifica también el alta médica de 23 personas, los positivos activos hoy en nuestro municipio son 242, trece menos que ayer, mientras que son 16 las personas fallecidas a causa o por la enfermedad.
Atendiendo a los datos consolidados del sábado, publicados ayer, la Incidencia Acumulada a 7 y 14 días en Agüimes se mantiene en riesgo alto de contagio con  452,26 y 1.100,60 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, mientras que son 143 los casos que se han dado en los últimos siete días.
En cuanto a los datos de la aplicación de Grafcan, que informa en base al centro sanitario que realiza el seguimiento del positivo (sin tener en cuenta el municipio de residencia), y que se actualiza cada día en www.gobiernodecanarias.org, Agüimes registró ayer cuatro nuevos casos positivos y el alta médica de tres pacientes, por lo que los casos activos son 59, todos aislados en domicilio.
De acuerdo a estos datos, el total de positivos acumulados en nuestro municipio es de 1067, en los que se incluyen también 1.006 casos cerrados por alta médica y dos personas fallecidas, mientras que se cifran en 33 los positivos en los últimos siete días.

Plan Especial de Tributos del Ayuntamiento de Agüimes

 Lunes, 7 de marzo.

Cartel informativo del Plan Especial de Tributos del Ayuntamiento de Agüimes
Redacción

El Ayuntamiento de Agüimes ha publicado en su página web (www.aguimes.es) el Plan Especial de Tirbutos para facilitar el pago a plazo durante el año de los impuestos y tasas municipales.
El Servicio de Gestión Tributaria del Ayuntamiento de Agüimes pone a disposición de las personas que no puedan hacer frente a los impuestos en el plazo establecido un atractivo plan que permite pagar los recibos del ejercicio a lo largo de todo el año, sin recargo ni intereses, y pudiéndose beneficiar, además, de un 5% de descuento en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
Los recibos que se incluyen en el Plan de Pago Especial son los tributos de cobro periódico (impuestos de Vehículos, Bienes Inmuebles, Vados, Actividades Económicas, Agua, Basura y Alcantarillado), quedando excluidos las autoliquidaciones, las liquidaciones de alta, los cobros directos, escuela infantil y los de pago de carácter no periódico y que requieren notificación personalizada, como las multas.
Las personas interesadas en acogerse a este plan de pago especial, cuya solicitud se podrá realizar en la sede electrónica del ayuntamiento (oat.aguimes.es) o de forma presencial con cita previa concertada en el teléfono 928.789.980 o en la web municipal, tendrán de plazo hasta el día 31 de marzo, prorrateándose en el número de meses restantes en función del plazo de solicitud, autorizándose con ello la domiciliación de todos los tributos que figuren a su nombre y, a partir de ahí, el Ayuntamiento de Agüimes realizará el cobro mensual. 
Para más información, se puede llamar al Servicio de Gestión Tributaria, el 928.090.174, de lunes a viernes, en horario de 08.00 a 19.00 horas, o a través del correo electrónico atencion.tributaria@aguimes.es
Con esta formas de pago puestas en marcha por el Ayuntamiento de Agüimes, a través del Servicio de Gestión Tributaria, se pretende facilitar el pago de los mismos, evitando colas y pérdidas de tiempo a las personas contribuyentes del municipio.

Igualdad y Mayores ofrecen la charla "Avanzando juntas, desde la historia hasta la actualidad"

 Lunes, 7 de marzo.                                                                                                    

Cartel promocional de la charla "Avanzando juntas, desde la historia hasta la actualidad"

Redacción

Las concejalías de Igualdad y Mayores del Ayuntamiento de Agüimes ofrecen hoy, a partir de las 10.00 horas, en el Centro Municipal de Mayores del Cruce de Arinaga, una charla con motivo del Día Internacional de la Mujer.
Bajo el lema "Avanzando juntas, desde la historia hasta la actualidad", la charla, con entrada gratuita, abordará la igualdad entre mujeres y hombres, dando a conocer y explicando cómo ha sido la evolución de los derechos de las mujeres, cuál es su lucha y los retos a los que nos enfrentamos para logra la igualdad real entre mujeres y hombres.
El Ayuntamiento de Agüimes participa, asimismo, en "La unión hace la igualdad", el lema central de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer en Gran Canaria que hace rodar por todos los municipios de la isla la exposición "Mujeres visibles", una muestra realizada por la Asociación de Mujeres Zuleima en coordinación con el Cabildo de Gran Canaria y los 21 ayuntamientos grancanarios.
En la exposición, veintiuna mujeres, diversas, referentes en su campo profesional y cada uno de los municipios, son la protagonistas de esta exposición que las visibiliza y dan como referente a las más jóvenes, además de transformar los roles y espacios en los que pervive la discriminación, la invisibilización y la devaluación de las mujeres.
La muestra se puede visitar hasta el próximo día 13 en el Cabildo de Gran Canaria y, a partir de ese momento, comenzará su itinerario por los 21 municipios de la isla.

6 de marzo de 2022

Agüimes registra 27 casos por coronavirus

 Domingo, 6 de marzo.                                                                                              

Datos de la situación del coronavirus en Agüimes

Redacción

El informe diario de la evolución de la Covid-19 de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), que referencia los casos por municipio de residencia (datos sanitarios oficiales), registró ayer 27 nuevos contagios por coronavirus en Agüimes, que elevan el número total de acumulados a 3.751.
De acuerdo al informe, que notifica también el alta médica de 34 personas, los positivos activos hoy en nuestro municipio son 255, siete menos que ayer, mientras que son 16 las personas fallecidas a causa o por la enfermedad.
Atendiendo a los datos consolidados del viernes, publicados ayer, la Incidencia Acumulada a 7 y 14 días en Agüimes se mantiene en riesgo alto de contagio y sube a  480,72 y 1.100,60 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, mientras que son 152 los casos que se han dado en los últimos siete días.
En cuanto a los datos de la aplicación de Grafcan, que informa en base al centro sanitario que realiza el seguimiento del positivo (sin tener en cuenta el municipio de residencia), y que se actualiza cada día en www.gobiernodecanarias.org, Agüimes registró ayer once nuevos casos positivos y el alta médica de quince pacientes, por lo que los casos activos son 58, todos aislados en domicilio.
De acuerdo a estos datos, el total de positivos acumulados en nuestro municipio es de 1063, en los que se incluyen también 1.003 casos cerrados por alta médica y dos personas fallecidas, mientras que se cifran en 30 los positivos en los últimos siete días.

La energía fotovoltaica está en auge en Agüimes

 Domingo, 6 de marzo.

Obras de montaje de la planta fotovoltaica en Las Rosas
La Provincia

La planta fotovoltaica Cardonera, que se está instalando en Las Rosas es un buen ejemplo de que la energía solar se encuentra desde los últimos años en una situación de auge porque se han sumado una serie de factores que han provocado el alto número de proyectos en tramitación: más facilidad, más fuentes de financiación externas para costear la inversión, más rentabilidad, energía no contaminante y que la electricidad procedente de energías fósiles sea más cara.
Las parcelas en las que se está instalando la planta de paneles fotovoltaicas se encuentran en Las Rosas, en los dos márgenes de la carretera GC-191, con una superficie total de nueve hectáreas.
La sociedad privada que desarrolla este proyecto, con el que se aspira a obtener nueve megavatios de energía, destinará al mismo una inversión de 3,2 millones de euros, al tiempo que recibe una subvención de 205.000 euros por parte del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Una de las peculiaridades de este proyecto es que tiene derecho a uso agrícola, por lo que debajo de cada panel la promotora puede colocar las plantas adecuadas por sus características, al tiempo que estas contarán de sombra con más facilidad y durante más horas, provocando así un doble aprovechamiento de la instalación.
Aparte de este proyecto, el otro dato que demuestra que este tipo de explotaciones están en crecimiento, es que el Ayuntamiento de Agüimes tramita más de treinta solicitudes de plantas fotovoltaicas en el municipio, en lugares como La Goleta, Vargas, La Palmita o Montaña Los Vélez, entre otros.

Nisa Alemán, candidata al título de Reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria con el patrocinio del Restaurante El Centro Guayadeque

Domingo, 6 de marzo.                                                                                             

La candidata del Restaurante El Centro Guayadeque duranta el acto de presentación

Redacción

El Carnaval de La Tierra de Las Palmas de Gran Canaria dio a conocer hace unos días las aspirantes al trono de las fiestas y el orden de participación en la Gala de la Reina, a celebrar el próximo día 11 en el escenario del Parque Santa Catalina.
La candidata del Restaurante El Centro Guayadeque, la joven Nisa Alemán, que lucirá la fantasía "Ciudad del mar", diseñada por Kilian Betancor, será la octava aspirante en desfilar en el escenario, por detrás de las representantes del CIFP Cruz de Piedra, Marjorie Ama Acquah; de Disoft Servicios Informáticos, Shamira Zulay Santana; del Centro Comerical El Muelle, Josefina Díaz; de Pilates Ana Rodríguez, Anyara Rodríguez; de The Secret, Norma Ruiz; de El Gusto por el Vino - Dormitorum, Daniela Medina; y del Centro Comercial Atlántico Vecindario, Sandra Vega.
Posteriormente, también desfilarán las dos últimas candidatas en representación del Centro Comercial Alcampo Telde y Tapicería Peñate, Judith del Pino Matías y Marta Quesada, respectivamente.
La Gala será retransmitida en directo por Televisión Canaria, que suministrará la señal del acto al resto de televisiones autonómicas de España adscritas al grupo FORTA, además de tener también amplia difusión en TVE Internacional y el Canal 24 Horas.

5 de marzo de 2022

Sanidad notifica 26 nuevos casos de coronavirus en Agüimes

 Sábado, 5 de marzo.

Datos oficiales de la situación del coronavirus en Agüimes
Redacción

El informe diario de la evolución de la Covid-19 de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), que referencia los casos por municipio de residencia (datos sanitarios oficiales), registró ayer 26 nuevos contagios por coronavirus en Agüimes, que elevan el número total de acumulados a 3.724.
De acuerdo al informe, que notifica también el alta médica de 32 personas, los positivos activos hoy en nuestro municipio son 262, seis menos que ayer, mientras que son 16 las personas fallecidas a causa o por la enfermedad.
Atendiendo a los datos consolidados del jueves, publicados ayer, la Incidencia Acumulada a 7 y 14 días en Agüimes se mantiene en riesgo alto de contagio con 471,24 y 1.062,65 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, mientras que son 149 los casos que se han dado en los últimos siete días.
En cuanto a los datos de la aplicación de Grafcan, que informa en base al centro sanitario que realiza el seguimiento del positivo (sin tener en cuenta el municipio de residencia), y que se actualiza cada día en www.gobiernodecanarias.org, Agüimes registró ayer el alta médica de quince pacientes, por lo que los casos activos son 62, todos aislados en domicilio.
De acuerdo a estos datos, el total de positivos acumulados en nuestro municipio es de 1052, en los que se incluyen también 988 casos cerrados por alta médica y dos personas fallecidas, mientras que se cifran en 27 los positivos en los últimos siete días.

El Ministerio de Sanidad anuncia la publicación dos veces por semana de los datos Covid-19

 Sábado, 5 de marzo.                                                                                                         

La Ministra de Sanidad, Carolina Darias, en una imagen de archivo

Redacción

El Ministerio de Sanidad dejará de publicar los datos diarios de la evolución de la pandemia respecto al coronavirus, según anunció este miércoles Carolina Darias tras la rueda de prensa posterior al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para abordar el nuevo sistema de vigilancia de la Covid-19.
Según la ministra, a partir de la próxima semana los informes de las vacunas se emitirán una vez a la semana, mientras que los datos del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) se harán dos veces por semana para "seguir evaluando la situación epidemiológica".
Darias ha explicado que la situación actual va "por el buen camino" y que "progresamos adecuadamente" al observar una menor gravedad en los casos que se van consolidando en los últimos días, por lo que "todo apunta a que hemos pasado el pico porque vamos en descenso", aunque agrega que aún siguen siendo cifras elevadas.

Agüimes recibe propuestas para los Presupuestos Participativos

 Sábado, 5 de marzo.

Cartel promocional de los Presupuestos Participativos del Ayuntamiento de Agüimes
Redacción

El Ayuntamiento de Agüimes, que reservará en los presupuestos municipales de 2023 un total de 300.000 euros para proyectos e inversiones que sean decididos directamente por la ciudadanía, establece la iniciativa de Presupuestos Participativos con el objetivo de promover la participación directa de los vecinos-as en la gestión municipal.
A través de la plataforma decide.aguimes.es, las personas mayores de 16 años podrán realizar propuestas concretas que, en caso de conseguir el apoyo mayoritario de la ciudadania, serán incluidas para su ejecución en el ejercicio económico del próximo año.
Los 300.000 euros serán distribuidos por los diferentes núcleos de población en proporción a su número de habitantes, reservándose 75.000 euros para proyectos decididos por los vecinos-as de Arinaga; otros 75.000 euros para el Cruce de Arinaga; 60.000 euros para Agüimes casco; 50.000 euros para el conjunto de barrios formado por Montaña Los Vélez, La Banda, Polígono Residencial de Arinaga, Las Rosas, Montaña San Francisco, Vargas, Los Espinales y La Goleta; y otros 40.000 para Temisas, Guayadeque y Los Corralillos.
La ciudadanía podrá proponer cuantos proyectos deseen para cada núcleo de población, si bien la suma total de los mismos no podrá superar en ningún caso las cuantías establecidas.
Los proyectos, que podrán ser presentados por vecinos-as, empresas, colectivos sociales, organizaciones no gubernamentales, fundaciones, colegios profesionales, sindicatos, centros educativos y asociaciones, entre otras entidades, serán de gastos corrientes o inversiones dentro del ámbito de las competencias municipales, por ejemplor, relacionadas con limpieza, mantenimiento o conservación de infraestructuras municipales, nuevos servicios, eventos, cursos, conferencias o actividades, obras de infraestructuras, asfaltado, alumbrado público, alcantarillado, abastecimiento de agua, parques, zonas verdes, instalaciones deportivas, sociales y culturales, etc.
El plazo de presentación de propuestas estará abierto el próximo día 23 de abril y las ideas serán valoradas por el personal municipal para, una vez validada su viabilidad técnica, ser sometidas, entre el 27 de mayo y el 14 de julio, a votación pública a través de la plataforma de presupuestos participativos.
De esta manera, las áreas de Participación Ciudadana y Hacienda pretenden fomentar el diálogo constructivo entre el ayuntamiento y la ciudadanía, colocando a las personas en el centro de la acción municipal y aumentando la eficacia, transparencia y el respaldo ciudadano de las actuaciones que se acometen con los recursos públicos municipales, tratando de seguir fortaleciendo la cultura del debate y el acuerdo entre el ayuntamiento y la población, algo que en las últimas décadas se ha convertido en una seña de identidad en Agüimes.
El pasado año, y para los presupuestos del presente ejercicio, actualmente en ejecución, se presentaron más de cien propuestas, de las que dieciocho fueron finalmente seleccionadas para su realización a lo largo de 2022.

"Los sonidos olvidados" de Abraham Cupeiro, el musicólogo que resucita los sonidos de la Prehistoria

 Sábado, 5 de marzo.                                                                                                     

Cartel promocional del concierto del Grupo de Cámara de la OSLP y Abraham Cupeiro

Redacción

El musicólogo gallego Abraham Cupeiro, junto a un Grupo de Cámara de la Orquesta Sinfónica de Las Palmas, ofrecerá el próximo día 12 de marzo, a partir de las 19.30 horas, en el Teatro Auditorio Agüimes, el espectáculo "Los sonidos olvidados" en el que hace sonar instrumentos de hace más de dos mil años como el kárnix, la inmponente trompeta zoomórfica de casi dos metros, instrumento de guerra y rituales de los celtas durante la Edad de Hierro, que construyó guiándose por la imagen impresa en un moneda romana.
"Son sonidos que resuenan en nuestro interior, que nos relajan", explica Cupeiro, quien gracias a su vocación casi mísitca por la recuperación de sonidos del pasado atesora una colección de 200 instrumentos de todo el mundo y todas las épocas, a los que ha dado forma en su propio taller, a apenas kilómetro y medio de la Muralla Romana de Lugo.
Con una selección de estas reliquias ancestrales, el músico ha grabado para el sello Warner Classics un disco con la Real Filharmonía de Galicía, "Os sons esquecidos" (Los sonidos olvidados), el espectáculo que ahora trae a Agüimes, en el que resuenan, además del karnix celta, el cornu que se tocaba en el Senado romano en las grandes ocasiones, un instrumento a medio camino entre la trompa y el trombón en el que las notas se modulan sin más ayuda que el aire y los labios y que él ha reproducido basándose en un ejemplar encontrado en Pompeya.
Asimismo, Abraham Cupeiro se presenta con la corna, un cuerno de macho cabrío que soplaron durante siglos los pastores en Galicia; el cornetto, antecesor de madera del oboe y la trompeta barroca que se escuchaba con veneración en las catedrales entre los siglos XV y XIII; e instrumentos tradicionales rumanos recogidos en las mismas aldeas que recorrió Béla Bartók hace un siglo para componer sus "Danzas rumanas".
Las entradas para el concierto "Los sonidos olvidados" de Abraham Cupeiro, producido por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Agüimes y la Orquesta Sinfónica de Las Palmas, y al precio único de 10 euros, se pueden adquirir en la plataforma web www.tickentradas.com

Naturgy elevó un 38% la producción de sus parques eólicos en Canarias

 Sábado, 5 de marzo.

Parque Eólico Piletas I
Redacción

Naturgy ha elevado un 38% la producción de sus diez parques eólicos en Canarias durante el pasado año 2021, según ha informado la compañía, que agrega que estos complejos suman una potencia total instalada de 74,7MW.
De esta manera, tan solo el año pasado, se produjeron más de 198 gigavatios hora (GWh) de energía, lo que equivale al consumo eléctrico anual de cerca de 56.800 hogares.
Así, se logró desplazar el uso de otras fuentes de generación eléctrica convencional durante 2021, contribuyendo a reducir en 113,335 toneladas las emisiones de gases contaminantes y de efecto invernadero, equivalente a retirar de la circulación un total de 47.000 vehículos durante un año.
De las instalaciones eólica que Naturgy tiene en funcionamiento en las islas, la que aportó mayor producción, 44,86 GWh, fue el Parque Eólico Piletas I, de 12,8MW de potencia y situado en el margen de la carretera GC-104, entre Los Corralillos y el Cruce de Arinaga.
Aquí, la energía producida por este parque equivale al consumo anual de casi trece mil viviendas, el equivalente al consumo del municipio, evitando la emisión de más de 25.000 toneladas de gases contaminantes y de efecto invernadero.

Bar La Estación, 30 años al servicio de la comida tradicional

 Sábado, 5 de marzo.

Fela Hernández y Vanessa González en las instalaciones del Bar La Estación
Redacción

El Bar La Estación, ubicado en la Estación de Guaguas de Agüimes, celebra su 30 aniversario de la mando de Fela Hernández, que apuesta por la cocina tradicional que avalan cientos de clientes, y hacerlo en este tiempo de incertidumbre económica, tiene doble mérito.
Quien conoce a Fela Hernández destaca su carácter noble y bonachón, heredera del don materno para la cocina, que descubre los sabores de la auténtica cocina tradicional y se convierte en parada obligatoria en Agüimes.
Fela, que a día de hoyh está acompañada de su hija, Vanessa González, se emociona recordando su juventud: "Aprendí a cocinar viendo a mi madre, a mi abuela y a mi suegra, pues desde muy pequeña me gustaba la cocina. Recuerdo, señala, que con quince años preparé mi primera comida, un caldo de arroz, lo hice blanco y sin sal". 
Desde entonces ha llovido mucho y, tras la puesta en marcha del bar, apostó firmemente por un concepto de cocina tradicional.
Fela Hernández destaca que "todos estos años hemos conseguido un público fiel, gente de Agüimes y de fuera. Es un bar-cafetería en la estación de guaguas, un lugar de paso. Mucha gente nueva que no sabe que existe este espacio de comida lo descubre por casualidad".
Las carajacas, la tortilla y la fabada son las reinas en La Estación, donde también se ofrecen recetas tradicionales como el potaje santo, el puchero, la carne de cochino negro, la ropa vieja, la carne machorra, los caracoles y las albóndigas, entre otros.

4 de marzo de 2022

Agüimes registra otros 23 nuevos casos por coronavirus

 Viernes, 4 de marzo.                                                                                                

Datos oficiales de la situación del coronavirus en Agüimes

Redacción

El informe diario de la evolución de la Covid-19 de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), que referencia los casos por municipio de residencia (datos sanitarios oficiales), registró ayer 23 nuevos contagios por coronavirus en Agüimes, que elevan el número total de acumulados a 3.698.
De acuerdo al informe, que notifica también el alta médica de 21 personas, los positivos activos hoy en nuestro municipio son 268, dos más que ayer, mientras que son 16 las personas fallecidas a causa o por la enfermedad.
Atendiendo a los datos consolidados del miércoles, publicados ayer, la Incidencia Acumulada a 7 y 14 días en Agüimes se mantiene en riesgo alto de contagio con 512,35 y 1.056,33 casos por cada 100.000 habitantes, respectivamente, mientras que son 162 los casos que se han dado en los últimos siete días.
En cuanto a los datos de la aplicación de Grafcan, que informa en base al centro sanitario que realiza el seguimiento del positivo (sin tener en cuenta el municipio de residencia), y que se actualiza cada día en www.gobiernodecanarias.org, Agüimes registró ayer seis nuevos positivos por coronavirus y el alta médica de cinco pacientes, por lo que los casos activos son 77, todos aislados en domicilio.
De acuerdo a estos datos, el total de positivos acumulados en nuestro municipio es de 1052, en los que se incluyen también 973 casos cerrados por alta médica y dos personas fallecidas, mientras que se cifran en 39 los positivos en los últimos siete días.

Gran Canaria baja a nivel de alerta 3 y se permiten los aforos al 100% en espacios al aire libre e interiores

 Viernes, 4 de marzo.                                                                                                             

Niveles de alerta sanitaria en Canarias

Redacción

El Gobierno de Canarias acordó ayer continuar con la desescalada de las restricciones aplicadas para contener la pandemia provocada por la Covid-19 y, tras las últimas medidas aprobada hace 15 días, las nuevas afectan a los aforos generales, tanto en espacios al aire libre como en interiores, y a los de la actividad cultural y deportiva, que se establece en ambos casos al 100% en todas las islas, ya que se adopta para los niveles de alerta sanitaria 1, 2 y 3.
El ejecutivo toma este acuerdo con el compromiso de continuar, como ha venido haciendo hasta ahora, vigilante y prudente en el proceso de modular las medidas, al igual que en otras comunidades autónomas.
Las nuevas medidas, que serán publicadas en el Boletín Oficial de Canarias, estarán en vigor entre el 7 de marzo y el 30 de abril, con la posibilidad de aprobar una prórroga en caso de que se estime necesario, según la evolución de los datos epidemiológicos y asistenciales.
Principales nuevas medidas temporales a partir del próximo lunes:
- Aforo general: 100%, tanto en espacios al aire libre como en interiores.
- Actividad cultural: el aforo máximo, con independencia de que tenga o no la consideración de multitudinario, será del 100% tanto en espacios abiertos como cerrados.
- Espetáculos públicos: actividades culturales, recreativas, de ocio y esparcimiento, incluidos los deportes, que se desarrollen esporádicamente y en lugares distintos a establecimientos destinados al ejercicio habitual de la actividad, tendrán un aforo del 100%, tanto al aire libre como en espacios cerrados, y con independencia de que el público permanezca de pie o sentado, así como el consumo de alimentos.
Por otra parte, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias actualizó ayer los niveles de alerta sanitaria tras el informe epidemiológico de la Dirección General de Salud Pública con datos consolidados a 2 de marzo, y que permite la bajada a nivel 3 de la isla de Gran Canaria, mientras que el resto de isla mantienen sus niveles actuales: Tenerife, La Palma, Fuerteventura, El Hierro y La Gomera siguen en nivel 3; y Lanzarote, donde epidemiológicamente se incluye La Graciosa, en el nivel 2.

Programación del 31 Festival Internacional de Narración Oral "Cuenta con Agüimes"

 Viernes, 4 de marzo.                                                                                                       

Cartel del 31 Festival Internacional de Narración Oral "Cuenta con Agüimes"

Redacción

Programación del 31 Festival Internacional de Narración Oral "Cuenta con Agüimes"
14 y 15 de marzo
Taller de narración oral para el alumnado de Secundaria con Magdalena Labarga.
16 de marzo
Actuaciones de Magdalena Labarga y Elena Castillo en el IES Playa de Arinaga e IES Cruce de Arinaga, respectivamente.
17 de marzo
Actuaciones de Elena Castillo y Magdalena Labarga en el CPEIPS Nuestra Señora del Rosario y Centro Ocupacional de Agüimes, respectivamente.
18 de marzo
Actuaciones de Alicia Bululú y Sherezade Bardají en los colegios La Viñuela y Roque Aguayro, respectivamente.
16 de marzo
18.00 horas: En la Casa de la Cultura de Las Rosas, Alicia Bululú ofrecerá "Las niñas perdidas", un espectáculo para niños-as a partir de los 6 años.
20.30 horas: En el Teatro Auditorio Agüimes, contada colectiva con Félix Albo, Magda Labarga, Alicia Bululú, Sherezade Bardají, Elena Castillo, Aldo Méndez y Abdon Fortuné Koumbha.
17 de marzo
18.00 horas: En la Casa de la Cultura de Montaña Los Vélez, Aldo Méndez pondrá en escena "Chácaras, juegos y palabrerías", un espectáculo para niños-as a partir de los 3 años.
20.30 horas: En el Teatro Municipal de Agüimes, actuaciones de Elena Castillo y Magda Labarga con "Asuntos propios" y "Más que nada", respectivamente.
18 de marzo
18.00 horas: En la Casa de la Cultura de Arinaga, Sherezade Bardají pondrá en escena "¡Pum! Cuentos de una bruja comilona", un espectáculo para niños-as a partir de los 6 años.
20.30 horas: En el Teatro Municipal de Agüimes, Aldo Méndez presenta "Más que palabras" y Abdon Fortuné Koumbha hará lo propio con "El hueso de mis huesos".
19 de marzo
18.00 horas: En el Teatro Municipal de Agüimes, se ofrecerá la mesa redonda "El cuento contado", con la participación de Félix Albo (en familia-aulas), Alicia Bululú (con bebés) y Cristina Bababadum (en las islas).
20.30 horas: En el Teatro Municipal de Agüimes, Alicia Bululú presentará el espectáculo "Y miré atrás" y Sherezade Bardají pondrá en escena "Nua".
20 de marzo: Día Internacional de la Narración Oral
11.00 horas: En el Teatro Municipal de Agüimes, contada colectiva familiar con Sherezade Bardají, Alicia Bululú, Aldo Mendez y Abdon Fortuné Koumbha.
Las entradas, al precio único de 6 euros,  y con aforos que ya podrían ser del 100% si la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Agüimes lo estipula, se pueden adquirir en la plataforma www.tickentradas.com

La conferencia "Guayadeque, un patrimonio común" nos ofrece las claves del trabajo arqueológico en este enclave

 Viernes, 4 de marzo.

Cartel promocional de la charla
Redacción

La Consejería de Cultura y Ocio del Cabildo de Gran Canaria, a través del Servicio de Patrimonio Histórico (www.grancanariapatrimonio.com), y dentro del programa Recuperando Patrimonio, ofrece hoy, a partir de las 18.00 horas, en la Sede del Cabildo de Gran Canaria, la conferencia "Guayadeque, un patrimonio común", con la participación de Sara Bosch (restauradora) y Verónica Alberto Barroso (arqueóloga de Tibicena Arqueología y Patrimonio).
Las ponentes abordarán la reciente presentación a la sociedad grancanaria de las más de mil piezas arqueológicas localizadas en una cueva del Barranco de Guayadeque, que impidió un nuevo expolio al patrimonio grancanario, y datadas entre los siglos VIII y X d.C., para lo que fue primordial la colaboración ciudadana, que permitió la recuperación de una colección de materiales de enorme valor social y patrimonial.
Aunque se trata de un espacio arqueológico que requiere todavía de nuevos estudios, se presenta los primeros resultados de este hallazgo que abre las puertas a la cotidianidad de la población que habitó Guayadeque a lo largo de varios siglos y que hizo de este enclave de nuestro municipio un auténtico tesoro patrimonial, por lo que su preservación para el futuro es, sin dudas, una tarea común.
La asistencia a la conferencia, con entrada libre y aforo limitado en aplicación de los protocolos y medidas de prevención adoptadas por las autoridades sanitarias del Gobierno de Canarias, se debe formalizar en visitaspatrimonio.grancanaria.com, aunque se retransmitirá en directo en los canales de YouTube y Facebook de Es Todo Tuyo, el perfil oficial del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria