Noelia Rochas.
El enlace de Arinaga, situado en el punto kilométrico 24,2 de la autopista GC-1, se encuentra al límite de su capacidad, ya que soporta todo el volumen de tráfico generado por el Polígono Industrial de Arinaga, al que acceden cada día más de 7.000 trabajadores. A esto hay que añadir los vehículos que se dirigen a las zonas residenciales de Cruce de Arinaga, Cruce de Sardina, Vecindario y Doctoral.
Éstas son las razones que justifican la urgencia declarada por la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias para ocupar los bienes y derechos afectados por la expropiación forzosa, para llevar a cabo el ambicioso proyecto de nuevos enlaces y vías de servicio de la autopista, a la altura de los municipios de Agüimes y Santa Lucía de Tirajana.
Las parcelas que se ocuparán total o parcialmente, se corresponden con suelos de carácter rústico, urbano e industrial, de propiedad privada o municipal. También es necesario ocupar parte del Barranco de Tirajana, cuyo titular es el propio Cabildo de Gran Canaria.
El proyecto consiste en construir más de cinco kilómetros de nuevos accesos, que pretenden aliviar la saturada comunicación de los municipios del sureste grancanario con la GC-1. La obra ya está adjudicada a una Unión temporal de Empresas, por más de 20 millones de euros, y tiene un plazo de ejecución de 18 meses desde su inicio. La iniciativa prevé un nuevo enlace que diferencie el tráfico hacia las zonas residenciales, al Polígono y al Puerto de Arinaga. También se creará un cuarto carril hacia el acceso a Vecindario.
Éstas son las razones que justifican la urgencia declarada por la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias para ocupar los bienes y derechos afectados por la expropiación forzosa, para llevar a cabo el ambicioso proyecto de nuevos enlaces y vías de servicio de la autopista, a la altura de los municipios de Agüimes y Santa Lucía de Tirajana.
Las parcelas que se ocuparán total o parcialmente, se corresponden con suelos de carácter rústico, urbano e industrial, de propiedad privada o municipal. También es necesario ocupar parte del Barranco de Tirajana, cuyo titular es el propio Cabildo de Gran Canaria.
El proyecto consiste en construir más de cinco kilómetros de nuevos accesos, que pretenden aliviar la saturada comunicación de los municipios del sureste grancanario con la GC-1. La obra ya está adjudicada a una Unión temporal de Empresas, por más de 20 millones de euros, y tiene un plazo de ejecución de 18 meses desde su inicio. La iniciativa prevé un nuevo enlace que diferencie el tráfico hacia las zonas residenciales, al Polígono y al Puerto de Arinaga. También se creará un cuarto carril hacia el acceso a Vecindario.