
Hernández concretó que si la planta de gas se ubica en Arinaga "sería ilegal", ya que no cumple la norma de los 2.000 metros de distancia de seguridad con el núcleo urbano, y si se pone en la zona de Juan Grande, en tierra, también "causaría graves riesgos a la población cercana".
Atendiendo a que el Gobierno de Canarias especificó en el Plan Energético de Canarias (PECAN) la necesidad de ubicar una planta regasificadora de este tipo para reorganizar los canales energéticos, buscando alternativas más limpias, Hernández argumentó que "la planta regasificadora no es la opción menos contaminante, pero si se tiene que poner una, que se ponga en el mar, ya que es la única salida segura". En este sentido, Ben Magec precisó que la zona marcada de Juan Grande, mar adentro, "es ideal porque sólo tiene 15 metros de profundidad”.