| Larry Alvarez ante la imagen de San Vicente Ferrer (V. Rguez.) |
Ayer tuvo lugar, en la Iglesia de San Sebastián de Agüimes, la presentación del resultado de la restauración llevada a cabo por el Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos, de la talla de San Vicente Ferrer.
En el acto estuvieron presentes el Consejero de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos, Larry Alvarez, el Alcalde de Agüimes, Antonio Morales, y los técnicos encargados del trabajo.
El San Vicente Ferrer, junto a la Virgen del Rosario y al Santo Domingo de Guzmán, se ubica en el retablo mayor de la Iglesia de San Sebastián y es una de las tallas que, en su día, fueron rescatadas tras el incendio del antiguo convento dominico, en 1887.
Las esculturas de San Vicente Ferrer y de Santo Domingo de Guzmán fueron un encargo del citado convento a Luján Pérez, un imaginero que solía usar para sus piezas diferentes tipos de madera como el pinsapo, el viñátigo o el pino canario, pero en el caso de estas dos imágenes recurrió al cedro, una madera semidura y, por ello, poco apetecible para los insectos. Ello ha mantenido la imagen a salvo de los ataques de los xilófagos (insectos que roen la madera), pero no ha podido impedir otros daños, como los ocasionados por los continuos traslados debido a su uso procesional.
El proyecto, que ha contado con el visto bueno de la Comisión Mixta Canarias-Iglesia, y en el que el Cabildo de Gran Canaria ha invertido 8.500 euros, ha corrido a cargo del restaurador Francisco Díaz, que le ha devuelto su policromía original, y fue realizada en apenas tres meses en los talleres con los que cuenta la institución insular, .
"Uno de los criterios tenidos en cuenta a la hora de emprender este trabajo ha sido el que, después, la imagen pueda ser contemplada por el público, para lo cual la iglesia debe mantener abierto el templo de forma más o menos habitual", señaló el consejero.