| Cartel del acto homenaje a los abogados de Atocha |
Hace 36 años, un grupo de asesinos de la extrema derecha, pertrechados en la violencia para impedir la llegada y la consolidación de la democracia en España, atentaron vilmente contra un despacho de abogados laboralistas significados en la defensa de los derechos y las libertades de la ciudadanía.
Hoy se cumplen 36 años de la muerte de Javier Sauquillo, Luis Javier Valdelvira, Javier Benavides, Serafín Holgado y Angel Rodríguez. Su sangre derramada se sumaba a la de miles de hombres y mujeres que pelearon hasta lo indecible (hasta la muerte o cárcel) por hacer posible un Estado de derecho democrático, plural, socialmente justo...
En estos momentos, esa democracia por la que tantos se dejaron la vida y la libertad está en sus peores momentos. La extrema derecha y el franquismo de aquel período de la historia negra de España, se ha visto sucedida por un ultraliberalismo que no entiende de más libertades que las económicas y que sólo contempla al ciudadano desde su valor como consumidor. Los partidos políticos mayoritarios, sumergidos en el fango y en la incapacidad para hacerles frente, han perdido la confianza mayoritaria de los ciudadanos. Las instituciones apenas administran el desapego, la desconfianza y la resignación ciudadana.
El desempleo, el empobrecimiento de la población, la exclusión social, los abismos de desigualdades que se abren cada día, la lejanía de las élites de los problemas reales, la simbiosis entre la oligarquía política y económica... no eran los objetivos de la gente que luchó hasta la extenuación o su eliminación física por la Democracia real.
Roque Aguayro quiere, en este día, reafirmar su compromiso de seguir luchando por la democracia y la libertad y hacer una llamada para que el ejemplo de los abogados laboralistas ejecutados y el de toda la sangre derramada y las libertades comprometidas, nos anime a romper el círculo vicioso de la resignación o la indiferencia y luchemos cada día, cada uno desde el lugar que estemos ocupando, para que esta democracia no se nos vaya de las manos. Para que no no hurten la posibilidad de decidir nuestro futuro con todos los avales de justicia, igualdad y equidad que nos debe garantizar un Estado democrático.