20 de marzo de 2013

Tribuna Libre: "Contra el 'corralito' que empieza por Chipre"

Miércoles, 20 de marzo.

Ciudadanos chipriotas protestan en el "corralito" impuesto al país
Roque Aguayro
En una vuelta de tuerca más en contra la democracia, la soberanía de los países y de los ciudadanos más débiles y desprotegidos, Ángela Merkel, el Fondo Monetario Internacional y el Eurogrupo han decidido imponer a los ciudadanos de Chipre que les sean confiscados una parte de sus ahorros depositados en los bancos.
La medida, que se suma a los recortes y ajustes que la Troika impone cada día a distintos países europeos y que no está haciendo sino aumentar el desempleo y la pobreza, establecía, en un principio, que el Estado chipriota se apropiara del 6,75% de los depósitos inferiores a 100.000 euros y con el 9,9% cuando se sobrepase esa cifra, para conseguir 5.800 millones de euros destinados a sanear a sus entidades financieras.
Como ha pasado en Irlanda, Portugal, Grecia, España, etc., prevén que sean los ciudadanos de a pie los que asuman sobre sus espaldas el coste del rescate de un sistema financiero que nos llevó a la situación en la que nos encontramos de crisis y desesperación. En el momento de escribir esta nota, todo parece apuntar a que tras la caída de la Bolsa, la subida de la prima de riesgo en distintos países y la indignación popular, la Unión Europea ha pedido al Gobierno de Chipre que se lo piense y solo grave a los ahorros de más de 100.000 euros. Veremos que sucede.
Una vez más salen de rositas los gobernantes que no supieron poner coto a los desmanes de la banca y los responsables de las entidades bancarias, mientras que los ciudadanos, a los que se han congelado sus cuentas, se ven abocados a perder una parte de sus ahorros.
Estamos ante una insoportable injusticia, pero también ante una decisión que abre las puertas a posibles actuaciones en otros países. Se profundiza de nuevo en la inseguridad y el miedo de los ciudadanos frente a unos gobiernos convertidos en títeres de los grandes poderes económicos. Y es que cuando las barbas de tus vecinos veas pelar...
Roque Aguayro insite en exigir la ruptura de la dependencia del Gobierno y del PP de los sistemas financieros y de las políticas neoconservadoras para poner en marcha un proceso que libere a las instituciones, la política y la ciudadanía. Es preciso que no renunciemos a defender en la calle y en las instituciones un modelo económico y político distinto. Si un pueblo tiene miedo a las decisiones de su Gobierno, es que estamos ante una dictadura, pero si un Gobierno tiene respeto a su pueblo, entonces estamos ante una democracia. Eso es lo que queremos y defendemos. No debemos seguir soportando más arbitrariedades.