Jueves, 18 de enero.
Canarias7
La joven que denunció haber sido violada por un amigo de su pareja durante el confinamiento mientras pernoctaba en la Playa de Vargas, declaró este martes, en la primera jornada del juicio, que el acusado la ató con cintillos, le puso "un cuchillo en la espalda" y la violó después de haber amordazado también a su novio, que quedó inmovilizado en la caseta de campaña en la que se habían quedado en abril de 2020.
En esta primera jornada del juicio, celebrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas, la fiscal modificó la petición de penas en el trámite de cuestiones previas al entender que hubo un error en el escrito de calificación, rebajando de 30 a 21 años de cárcel que interesa para el acusado.
Por su parte, la pareja de la víctima declaró que no tuvo "dudas" a la hora de reconocer la voz de su agresor y aseguró que se trataba de un amigo suyo, que llegó de noche, ocultando su cara con un pasamontañas, le puso un cuchillo en el cuello y les obligó a atarse ambos con unas bridas después de gritar "alto, policía, los vamos a detener porque no pueden estar aquí", señaló.
Asimismo, antes de la celebración de la vista, que proseguirá el día 29 con la declaración del acusado y los informes de las partes, el Ministerio Público ser reunión con la abogada de la defensa para llegar a un acuerdo de conformidad, pero finalmente no hubo consenso.
Por otra parte, la Audiencia Provincial de Las Palms decidió ayer aplazar el juicio que se iba a desarrollar contra cuatro hombres acusados de violar en grupo a una mujer en el sur de Gran Canaria al cambiar uno de ellos de abogado hace unos días aduciendo falta de confianza en el anterior.
El nuevo letrado ha solicitado al tribunal aplazar unos días la vista para poder preparar mejor el caso y estudiar el acuerdo que había propuesto la Fiscalía y que, según fuentes consultadas, se habían abierto a aceptar el resto de defensas.
Según la Fiscalía, estos cuatro hombres cometieron las agresiones sexuales en mayo de 2015 en un apartamento de Puerto Rico y, uno de los acusados, que en 2013 había tenido un noviazgo sin convivencia con la víctima, le propuso, tras recogerla en su domicilio, en el Cruce de Arinaga, que mantuviera relaciones sexuales con él y sus amigos como condición para retomar la relación, a lo que la mujer "accedió como consecuencia de la situación de dependencia y sumisión psicológica a la que se encontraba sometida respecto de su expareja".
Tras consumir drogar y alcohol, la joven se negó, pero los acusados hicieron caso omiso a lo manifestado por la vícitma, que apuntó que "lo estaba pasando mal y que no le gustaba la situación".
Peso a ello, los procesados, "puestos de común acuerdo en su insistente y deliberado propósito de satisfacer sus deseos libinidosos, y como acto de reafirmación de la superioridad del varón sobre la mujer ante dicha negativa, se abalanzaron sobre ella y la sujetaron por las muñecas y las piernas, venciendo con fuerza física la resistencia que en todo momento prestó la joven, logrando cada uno de ellos su objetivo".
