Jueves, 12 de marzo.
Redacción
La Guardia Civil del Puesto Principal de Agüimes ha detenido a un hombre como presunto autor de un delito de robo con fuerza en el interior de un vehículo, ocurrido durante la madrugada del pasado 28 de febrero en la calle Trinca, en la zona industrial de Arinaga.
Según ha informado el instituto armado, el sospechoso se dirigió a un turismo blanco estacionado en la citada vía y rompió la ventanilla de la puerta izquierda para acceder al interior, manipulando posteriormente el sistema de apertura del capó, de donde sustrajo la batería del vehículo.
La actuación de vigilantes de seguridad de la zona resultó clave para esclarecer los hechos, ya que al detectar una actividad sospechosa lograron retener al individuo hasta la llegada de una patrulla de la Guardia Civil.
Según ha informado el instituto armado, el sospechoso se dirigió a un turismo blanco estacionado en la citada vía y rompió la ventanilla de la puerta izquierda para acceder al interior, manipulando posteriormente el sistema de apertura del capó, de donde sustrajo la batería del vehículo.
La actuación de vigilantes de seguridad de la zona resultó clave para esclarecer los hechos, ya que al detectar una actividad sospechosa lograron retener al individuo hasta la llegada de una patrulla de la Guardia Civil.
Los agentes comprobaron en el lugar los daños ocasionados en el coche y localizaron la batería sustraída oculta bajo el asiento del vehículo del detenido.
Tras instruir las diligencias correspondientes, el arrestado fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Telde, en funciones de guardia.
Desde la Guardia Civil señalan que este tipo de delitos suele causar perjuicios económicos superiores al valor de lo sustraído, ya que los daños provocados en el vehículo (rotura de cristales o el forzamiento del capó) pueden implicar reparaciones costosas y dejar temporalmente sin transporte a la víctima.
Tras instruir las diligencias correspondientes, el arrestado fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Telde, en funciones de guardia.
Desde la Guardia Civil señalan que este tipo de delitos suele causar perjuicios económicos superiores al valor de lo sustraído, ya que los daños provocados en el vehículo (rotura de cristales o el forzamiento del capó) pueden implicar reparaciones costosas y dejar temporalmente sin transporte a la víctima.
Asimismo, destacan que estos hechos, especialmente cuando se producen en zonas industriales durante la noche, generan una sensación de inseguridad que se intenta combatir mediante vigilancia y respuesta policial.
