Martes, 12 de mayo.
Redacción
La Iglesia de San Sebastián de Agüimes acogió este domingo una ceremonia muy especial cargada de emoción, recuerdos y simbolismo, ya que Gara, nieta de Pino Ruano, popularmente conocida como “la cieguita", fue bautizada en un acto que devolvió a la memoria colectiva una de las historias más queridas de la música popular canaria.
La ceremonia, señala Canarias7 en un artículo firmado por Cristina González, estuvo presidida por el párroco Salvador Santana, autor de la conocida canción "Canto a la cieguita", inspirada precisamente en la vida de Pino Ruano hace más de cincuenta años.
La ceremonia, señala Canarias7 en un artículo firmado por Cristina González, estuvo presidida por el párroco Salvador Santana, autor de la conocida canción "Canto a la cieguita", inspirada precisamente en la vida de Pino Ruano hace más de cincuenta años.
El momento tuvo un profundo valor simbólico añadido, ya que el propio Santana también había bautizado años atrás a Carla, hija de Pino y madre de la pequeña Gara.
La familia, residente actualmente en Vecindario, quiso celebrar el bautizo en Agüimes como homenaje a Pino Ruano, fallecida en 2007, y mantener viva una historia que sigue formando parte del patrimonio sentimental de varias generaciones de grancanarios/as.
El origen de esta historia se remonta a comienzos de los años setenta, cuando Salvador Santana y Pino Ruano coincidían en un grupo parroquial en El Doctoral, en Santa Lucía de Tirajana.
La familia, residente actualmente en Vecindario, quiso celebrar el bautizo en Agüimes como homenaje a Pino Ruano, fallecida en 2007, y mantener viva una historia que sigue formando parte del patrimonio sentimental de varias generaciones de grancanarios/as.
El origen de esta historia se remonta a comienzos de los años setenta, cuando Salvador Santana y Pino Ruano coincidían en un grupo parroquial en El Doctoral, en Santa Lucía de Tirajana.
Ella era invidente y él comenzaba a descubrir su sensibilidad musical y artística, y de aquel encuentro cotidiano nació "Canto a la cieguita", una canción sencilla, cercana y profundamente humana que pronto comenzó a transmitirse de voz en voz hasta convertirse en un símbolo popular en Canarias.
Con el paso del tiempo, la canción trascendió el ámbito local y fue grabada, aunque muchas personas desconocían que detrás de aquellos versos existía una historia real.
Con el paso del tiempo, la canción trascendió el ámbito local y fue grabada, aunque muchas personas desconocían que detrás de aquellos versos existía una historia real.
Este domingo, esa memoria volvió a hacerse presente en la Iglesia de San Sebastián, donde familiares y personas allegadas compartieron un momento marcado por la emoción y el recuerdo.
Sin grandes discursos, el bautizo de Gara sirvió para demostrar cómo ciertas historias nunca desaparecen del todo y permanecen vivas gracias a la memoria, las canciones y las personas que continúan transmitiéndolas generación tras generación.
Sin grandes discursos, el bautizo de Gara sirvió para demostrar cómo ciertas historias nunca desaparecen del todo y permanecen vivas gracias a la memoria, las canciones y las personas que continúan transmitiéndolas generación tras generación.
El párroco de San Sebastián de Agüimes, Salvador Santana, señaló que "es una inmensa alegría porque es curioso cómo la vida va dejando su huella, va abriendo caminos".
