4 de julio de 2026

Agüimes despide a Mario Villanueva, defensor de la ciencia y divulgador de la astronomía

 Sábado, 4 de julio. 

Redacción

Mario Villanueva, que falleció ayer, dejando un profundo pesar en Agüimes en general y en Temisas muy en particular, deja un sentida huella por la pasión que siempre ha transmitido como divulgador de la astronomía y un firme defensor de la ciencia como herramienta para despertar la curiosidad y el conocimiento.
Su nombre quedará para siempre unido al Observatorio Astronómico de Temisas, un proyecto al que dedicó buena parte de su vida y que ayudó a impulsar y consolidar hasta convertirlo en un referente de la divulgación científica en Canarias. 
Desde la Fundación Canaria Observatorio de Temisas desempeñó un papel decisivo en el crecimiento de esta iniciativa, recibiendo a miles de escolares, familias, aficionados/as y visitantes con la misma ilusión con la que él contemplaba el cielo.
El trabajo desarrollado fue reconocido por el Ayuntamiento de Agüimes con la concesión al Observatorio Astronómico de Temisas de la Espiga de Oro, una distinción que puso en valor la extraordinaria labor divulgativa realizada desde Temisas y su contribución a proyectar el nombre del municipio más allá de nuestras fronteras. 
Quienes tuvieron la oportunidad de compartir una noche de observación con él recuerdan no solo sus conocimientos, sino también su cercanía, su entusiasmo y esa capacidad, cada vez más difícil de encontrar, para explicar con sencillez cuestiones complejas y contagiar el asombro por el firmamento. 
Mario Villanueva no solo mostraba estrellas, planetas o galaxias, sino que conseguía despertar vocaciones y hacer que cualquier persona, independientemente de su edad, se sintiera parte del universo que contemplaba.
Su compromiso con Temisas fue mucho más allá de la actividad del observatorio, ya que convencido del enorme potencial científico del municipio, colaboró activamente en la divulgación y puesta en valor de la Estación de Referencia Geodésica Espacial de Canarias (RAEGE), destacando la importancia internacional de una infraestructura que sitúa a Agüimes entre los enclaves estratégicos para la geodesia espacial y la observación de la Tierra. 
Mario Villanueva defendía en voz alta que ciencia, educación, desarrollo y respeto por el entorno podían caminar siempre de la mano.
También impulsó iniciativas que trascendieron el ámbito local, como la propuesta que permitió que un asteroide recibiera el nombre de Gran Canaria, un reconocimiento que reflejaba su empeño por proyectar el nombre de la isla en el ámbito de la astronomía y acercar esta ciencia al conjunto de la sociedad.
Pero, por encima de todo, Mario Villanueva será recordado por su calidad humana, pues estando siempre dispuesto a atender una llamada, preparar una actividad, orientar a un aficionado/a o compartir una explicación, hizo de la divulgación una vocación y de la generosidad una forma de entender la vida. 
Su sonrisa, su humildad y su manera de transmitir el amor por el cielo forman ya parte de la memoria colectiva de Temisas, de Agüimes y de Gran Canaria.
Con su marcha desaparece una de las personas que más contribuyó a convertir el cielo de Agüimes en un lugar de encuentro entre la ciencia y la ciudadanía. 
Sin embargo, su legado permanecerá vivo en cada observación organizada en Temisas, en cada niño o niña que descubra un planeta, una estrella o una constelación por primera vez a través de un telescopio y en cada persona que, al mirar hacia arriba en una noche despejada, recuerde que hubo alguien que dedicó su vida a enseñar que el universo está mucho más cerca cuando se comparte.