Domingo, 2 de agosto.
Redacción
Personal del Regimiento de Infantería Canarias nº 50 del Ejército de Tierra, integrado en la Brigada Canarias XVI (BRICAN XVI), realizará a partir de mañana patrullas tanto a pie como en vehículos en Gran Canaria con el fin de reforzar la vigilancia, ejercer un efecto de disuasión y garantizar la seguridad de los espacios terrestres bajo soberanía nacional en la isla.
Estas actividades, según ha informado el Mando de Canarias en una nota de prensa, se integran en el conjunto de las Operaciones Permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión, que es una de las "principales contribuciones" de las Fuerzas Armadas (FAS) a la seguridad nacional en tiempos de paz.
Además, indica que estas misiones subrayan el compromiso de las Fuerzas Armadas (FAS) con la defensa integral del territorio y su capacidad para anticiparse a cualquier eventualidad que pudiera comprometer la estabilidad.
El despliegue, explica el comunicado, no solo permite una vigilancia eficaz del entorno, sino que también facilita un mayor conocimiento del terreno y de la realidad social de la isla, al tiempo que fomenta la integración de los militares en la comunidad local y fortalece el vínculo entre las Fuerzas Armadas (FAS) y la ciudadanía.
El teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra, ejerce asimismo como Comandante del Mando Operativo Terrestre (CMOT), un cargo que conlleva la responsabilidad de planificar las operaciones de presencia y vigilancia no solo en Canarias, sino también en Ceuta, Melilla y Baleares, así como de mantener una coordinación constante con las autoridades civiles y militares competentes.
El despliegue no responde a una respuesta coyuntural ni a una alerta aislada, sino a la ejecución sistemática de las misiones asignadas al Mando Operativo Terrestre, por lo que la activación del Grupo Táctico Canarias garantiza una cobertura de vigilancia militar las 24 horas del día sobre la geografía insular.
Este vector terrestre evalua de forma continua los puntos neurálgicos de las infraestructuras críticas del archipiélago, optimizando la capacidad de respuesta operativa ante cualquier alteración de la estabilidad en una zona de alta densidad de tráfico marítimo e interconexión de redes globales.
Estas actividades, según ha informado el Mando de Canarias en una nota de prensa, se integran en el conjunto de las Operaciones Permanentes de Presencia, Vigilancia y Disuasión, que es una de las "principales contribuciones" de las Fuerzas Armadas (FAS) a la seguridad nacional en tiempos de paz.
Además, indica que estas misiones subrayan el compromiso de las Fuerzas Armadas (FAS) con la defensa integral del territorio y su capacidad para anticiparse a cualquier eventualidad que pudiera comprometer la estabilidad.
El despliegue, explica el comunicado, no solo permite una vigilancia eficaz del entorno, sino que también facilita un mayor conocimiento del terreno y de la realidad social de la isla, al tiempo que fomenta la integración de los militares en la comunidad local y fortalece el vínculo entre las Fuerzas Armadas (FAS) y la ciudadanía.
El teniente general Julio Salom Herrera, jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra, ejerce asimismo como Comandante del Mando Operativo Terrestre (CMOT), un cargo que conlleva la responsabilidad de planificar las operaciones de presencia y vigilancia no solo en Canarias, sino también en Ceuta, Melilla y Baleares, así como de mantener una coordinación constante con las autoridades civiles y militares competentes.
El despliegue no responde a una respuesta coyuntural ni a una alerta aislada, sino a la ejecución sistemática de las misiones asignadas al Mando Operativo Terrestre, por lo que la activación del Grupo Táctico Canarias garantiza una cobertura de vigilancia militar las 24 horas del día sobre la geografía insular.
Este vector terrestre evalua de forma continua los puntos neurálgicos de las infraestructuras críticas del archipiélago, optimizando la capacidad de respuesta operativa ante cualquier alteración de la estabilidad en una zona de alta densidad de tráfico marítimo e interconexión de redes globales.
































