Lunes, 8 de junio.
Redacción
El Cabildo de Gran Canaria trabaja para reabrir durante el verano las seis carreteras que aún permanecen cerradas o con restricciones tras los daños provocados por la borrasca Therese, que afectó a la isla en marzo.
Aunque se mantienen cortes en varios puntos, la corporación insular subraya que en estos momentos no hay ninguna población aislada por carretera.
El consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, hizo balance el viernes de las 18 obras de emergencia activadas de forma simultánea para recuperar la normalidad en 22 carreteras de la red insular.
La inversión global asciende a 13.390.000 euros, una cifra que podría ajustarse según avance la ejecución.
Según explicó Hidalgo, la consejería afronta “el mayor despliegue de obras al mismo tiempo” realizado hasta ahora, con 18 empresas adjudicatarias y trabajos iniciados cuando el episodio meteorológico aún causaba incidencias en la isla.
El balance se llevó a cabo en el barrio de La Yedra, en Vega de San Mateo, donde Hidalgo, acompañado por la alcaldesa Davinia Falcón y el primer teniente de alcalde, José Déniz, supervisó la intervención en la GC-421.
En este punto, una riada registrada en la mañana del 24 de marzo arrastró agua, piedras y tierra, provocando el colapso de varios muros de contención y la pérdida de parte de la calzada.
La actuación incluye la reconstrucción de uno de los muros con hormigón y piedra natural, además de la reposición del vallado de seguridad y mejoras de drenaje.
Hidalgo indicó que las 18 actuaciones se encuentran “a pleno rendimiento” y que en el primer mes de obras, abril, se certificaron más de dos millones de euros en trabajos.
Las intervenciones con mayor volumen de inversión en esta primera fase se concentraron en el municipio de Tejeda, junto con Artenara y San Mateo, entre las zonas más afectadas por las lluvias.
En concreto, detalló que en abril se certificaron obras por 1,1 millones de euros en tres carreteras de Tejeda: la GC-60 (Tejeda–Ayacata), la GC-608 (La Culata) y la GC-607 (La Solana).
Estas actuaciones permitieron reabrir vías que habían quedado cerradas por derrumbes y descalces, siendo el caso más destacado el de la GC-608, que permaneció dos meses cortada tras la caída de un muro y un tramo de carretera de unos 50 metros.
El Cabildo de Gran Canaria mantiene actualmente seis vías cerradas por los efectos de Therese, figurando entre las más transitadas la carretera de Temisas (GC-550) y la de Ariñez (GC-400), en Vega de San Mateo.
También continúan los cortes en la carretera de Risco Blanco (GC-654), en San Bartolomé de Tirajana, y en el acceso a Tirma desde la carretera de La Aldea (un ramal de la GC-200).
Además, permanecen afectadas dos carreteras de tierra de escaso tránsito: la GC-602 (presa de Ayagaures) y la GC-604 (presa de Las Niñas).
La previsión del área insular es reabrir antes el ramal de la GC-200 hasta Tirma, “en poco más de un mes”, aunque en julio también se espera recuperar la circulación en Risco Blanco.
El calendario sitúa la reapertura de Ariñez a mediados de agosto, mientras que Temisas y las dos vías sin asfaltar quedarían para mediados de septiembre, debido a la complejidad de los trabajos.
Aunque se mantienen cortes en varios puntos, la corporación insular subraya que en estos momentos no hay ninguna población aislada por carretera.
El consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda, Augusto Hidalgo, hizo balance el viernes de las 18 obras de emergencia activadas de forma simultánea para recuperar la normalidad en 22 carreteras de la red insular.
La inversión global asciende a 13.390.000 euros, una cifra que podría ajustarse según avance la ejecución.
Según explicó Hidalgo, la consejería afronta “el mayor despliegue de obras al mismo tiempo” realizado hasta ahora, con 18 empresas adjudicatarias y trabajos iniciados cuando el episodio meteorológico aún causaba incidencias en la isla.
El balance se llevó a cabo en el barrio de La Yedra, en Vega de San Mateo, donde Hidalgo, acompañado por la alcaldesa Davinia Falcón y el primer teniente de alcalde, José Déniz, supervisó la intervención en la GC-421.
En este punto, una riada registrada en la mañana del 24 de marzo arrastró agua, piedras y tierra, provocando el colapso de varios muros de contención y la pérdida de parte de la calzada.
La actuación incluye la reconstrucción de uno de los muros con hormigón y piedra natural, además de la reposición del vallado de seguridad y mejoras de drenaje.
Hidalgo indicó que las 18 actuaciones se encuentran “a pleno rendimiento” y que en el primer mes de obras, abril, se certificaron más de dos millones de euros en trabajos.
Las intervenciones con mayor volumen de inversión en esta primera fase se concentraron en el municipio de Tejeda, junto con Artenara y San Mateo, entre las zonas más afectadas por las lluvias.
En concreto, detalló que en abril se certificaron obras por 1,1 millones de euros en tres carreteras de Tejeda: la GC-60 (Tejeda–Ayacata), la GC-608 (La Culata) y la GC-607 (La Solana).
Estas actuaciones permitieron reabrir vías que habían quedado cerradas por derrumbes y descalces, siendo el caso más destacado el de la GC-608, que permaneció dos meses cortada tras la caída de un muro y un tramo de carretera de unos 50 metros.
El Cabildo de Gran Canaria mantiene actualmente seis vías cerradas por los efectos de Therese, figurando entre las más transitadas la carretera de Temisas (GC-550) y la de Ariñez (GC-400), en Vega de San Mateo.
También continúan los cortes en la carretera de Risco Blanco (GC-654), en San Bartolomé de Tirajana, y en el acceso a Tirma desde la carretera de La Aldea (un ramal de la GC-200).
Además, permanecen afectadas dos carreteras de tierra de escaso tránsito: la GC-602 (presa de Ayagaures) y la GC-604 (presa de Las Niñas).
La previsión del área insular es reabrir antes el ramal de la GC-200 hasta Tirma, “en poco más de un mes”, aunque en julio también se espera recuperar la circulación en Risco Blanco.
El calendario sitúa la reapertura de Ariñez a mediados de agosto, mientras que Temisas y las dos vías sin asfaltar quedarían para mediados de septiembre, debido a la complejidad de los trabajos.














































